Pradales reivindica el humanismo como "anclaje" de Euskadi ante la incertidumbre
El lehendakari Imanol Pradales ha publicado este lunes un artículo en LinkedIn en el que reivindica el humanismo como "anclaje" de Euskadi ante la incertidumbre actual. En su texto, Pradales invita a la ciudadanía a aprovechar estas semanas estivales para, al igual que él, reflexionar sobre la libertad responsable de las personas, y trabajar en el compromiso con el bien común, sin dejar a nadie atrás.
Su publicación comienza con una breve cita del sacerdote y promotor de la Corporación Mondragon Jose María Arizmendiarrieta, que el lehendakari considera necesaria recuperar en los tiempos actuales. “No hay comunidad allí donde se desdibuja el perfil de la persona”, dicta aquella afirmación recogida en su publicación ‘Trabajo y Unión’, de agosto de 1964.
Avanzar desde lo aprendido
Así, ante la “enorme inestabilidad” de estos tiempos, en los que la sensación de inseguridad, fragilidad y vulnerabilidad es evidente, el lehendakari mira al frente y aboga por aprender de quienes nos precedieron. “Nuestra tradición sociopolítica nos enseña que es nuestra obligación actualizar la concepción del humanismo, que debe ser nuestro anclaje en estos días de zozobra”, destaca en su artículo.
Por ello, apuesta por seguir trabajando en el autogobierno vasco para generar oportunidades que permitan construir una vida plena. Asimismo, desde la aprobación del Estatuto de Gernika de 1979, Pradales pone en valor el modelo que ha permitido “integrar competitividad, equilibrio y cohesión social, a la par de construir comunidad vasca y enfrentar los grandes desafíos”.
Libertad responsable
En alusión al lehendakari Agirre, recuerda cómo defendió los principios basados en el personalismo, frente al totalitarismo y al fascismo, poniendo en el centro al ser humano, “que se desarrolla y alcanza su plenitud desde el compromiso con la comunidad”. En este contexto, Pradales resalta su legado y contribución a la libertad responsable, ya que “sabía que un pueblo cohesionado y resiliente era el mejor refugio ante la desgracia y la única garantía de futuro”.
“Con la recuperación del autogobierno tras la dictadura franquista, nuestro pueblo pudo resurgir retomando esta cultura sociopolítica anclada en su tradición”, subraya Pradales. "Tengo máxima confianza en que la sociedad vasca, todas y todos trabajando de la mano y con un propósito común, seremos capaces de lograrlo”, concluye.