Tubos Reunidos inicia la fase de liquidación de su matriz, TRSA
La matriz de Tubos Reunidos, en concurso de acreedores desde junio, ha solicitado a la Comisión Nacional del Mercado de Valores que se abra la fase de liquidación, después de que nadie haya mostrado interés por sus acciones.
Según el texto remitido por el consejo de administración de Tubos Reunidos a la CNMV, el proceso de venta de TRSA ha evolucionado de manera que ha sido imposible alcanzar un convenio con los acreedores.
"A la vista de la evolución del proceso de venta (en el que ningún oferente ha mostrado interés por las acciones de TRSA) y de la imposibilidad de alcanzar un convenio con los acreedores, el Consejo de Administración, en su reunión de ayer día 19 de octubre, de común acuerdo con la Administración Concursal, ha decidido solicitar hoy la apertura de la fase de liquidación de Tubos Reunidos S.A.", dice el texto.
A día de hoy, ocho personas trabajan en la matriz, TRSA. También cuentan con varias oficinas en alquiler en Madrid.
Días atrás, Tubos Reunidos seleccionó cinco ofertas sobre el grupo que reducirían la plantilla. Solo tres de ellas se comprometen a mantener la actividad en las dos plantas de Trapagaran (Bizkaia) y Amurrio (Álava). En cualquier caso, la matriz no forma parte de esas unidades productivas, por lo que el proceso de venta sigue su propio curso.
La liquidación deberá ser aprobada por el Juzgado de Vitoria-Gasteiz, que se pronunciará en los próximos días. El proceso llevará su tiempo, y no implica el cierre inmediato de la sociedad.