LAB rechaza los despidos en Vicinay y cuestiona los intereses detrás de la operación
El sindicato LAB se ha opuesto al planteamiento realizado ayer por la dirección de Vicinay consistente en “un ERTE hasta el 31 de julio para todas las personas y un ERE para 60 personas”. En una nota, ha denunciado que "después de años de ERTE y sacrificios por parte de la plantilla, la empresa vuelve a plantear que sean los trabajadores y trabajadoras quienes paguen las consecuencias de sus problemas de actividad" y ha advertido de que no va a aceptar "ni un solo despido ni un nuevo ERTE".
La dirección de la empresa dedicada a la producción de cadenas y líneas de fondeo planteó ayer un "ajuste laboral" en dichos términos después de haber perdido un pedido importante y pocos meses después de que el pasado verano fuese adquirida por Velora junto al fondo Ekarpen, en el que participa el Gobierno Vasco.
El sindicado se ha preguntado "si el verdadero interés de la operación impulsada por -el empresario- Dámaso Quintana y respaldada por el Gobierno Vasco era garantizar el empleo y el futuro industrial de Vicinay o si, por el contrario, los terrenos de la empresa tenían un papel prioritario".
LAB consideran que “no resulta creíble” que el empresario y el Gobierno Vasco “no pudieran prever que Vicinay podía afrontar dificultades de pedidos y de actividad”, por lo que ha exigido, por ello, que se aclare "qué objetivos perseguía la operación, qué garantías se establecieron para proteger el empleo y qué papel desempeñan los terrenos en las decisiones sobre el futuro de la empresa".