Una nueva oleada de falsas amenazas de bomba pone en alerta a varios aeropuertos europeos
Varias aerolíneas y aeropuertos europeos han vuelto a activar sus protocolos de seguridad este viernes tras recibir nuevas amenazas de bomba en distintos vuelos, en una sucesión de alertas que se ha repetido por cuarta vez en una semana y que ha afectado a países como España, Francia, Dinamarca, Italia, Portugal y República Checa.
Uno de los incidentes más destacados se ha producido en Italia, donde un avión de la compañía Wizz Air que cubría la ruta entre Praga y Roma ha tenido que realizar un aterrizaje de emergencia en Venecia tras recibir una amenaza. El aviso ha provocado la suspensión temporal del tráfico aéreo en el aeropuerto. En Lisboa, por su parte, un vuelo de Ryanair con destino a Roma ha despegado con más de dos horas de retraso después de que las autoridades investigasen una alerta.
En las últimas horas, Francia ha confirmado otras cuatro amenazas contra aeronaves que sobrevolaban su espacio aéreo. Tres de ellas han aterrizado en el aeropuerto parisino de Orly y otra en Burdeos, mientras los equipos especializados han realizado las correspondientes inspecciones. En Praga, la Policía ha revisado nueve aviones, cuatro llegadas y cinco salidas, tras recibir nuevos avisos anónimos. También se han registrado amenazas en Copenhague y Polonia, aunque las autoridades han descartado riesgos para los pasajeros.
Asimismo, cuatro vuelos internacionales con destino al aeropuerto Adolfo Suárez Madrid-Barajas han recibido avisos de bomba que finalmente han sido descartados por las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado. Tres de los aviones procedían de Londres y el cuarto había despegado de Múnich. Las alertas también han obligado a desplegar dispositivos de seguridad en otros aeropuertos europeos.
La sucesión de incidentes ha elevado la preocupación de los gobiernos europeos ante la posibilidad de que se trate de una campaña coordinada de desestabilización. Así, el Ejecutivo irlandés ha advertido de esta hipótesis después de que las instalaciones de la radiotelevisión pública RTÉ tuvieran que ser evacuadas por una amenaza de bomba. La primera ministra italiana, Giorgia Meloni, también ha señalado que se investigan posibles conexiones entre estos avisos y otros episodios recientes de desestabilización en Europa.
Por el momento, no se ha determinado quién está detrás de las amenazas ni si responden a una operación centralizada. Aunque un grupo ruso de extrema derecha conocido como Estado Masculino había reivindicado supuestamente algunos avisos el jueves, posteriormente negó su participación. En este contexto, las autoridades mantienen abiertas las investigaciones y varios aeropuertos han evitado ofrecer detalles sobre las alertas para impedir que se produzca un efecto contagio.
Albares denuncia una agresión híbrida
Por su parte, el ministro de Asuntos Exteriores, José Manuel Albares, ha calificado la oleada de amenazas contra vuelos europeos y los ataques a frigoríficos de supermercados como una posible "agresión híbrida y psicológica" contra Europa. Además, ha asegurado que se acabará conociendo la identidad de los responsables, aunque ha advertido de que las investigaciones podrían prolongarse porque los autores intentan ocultar el origen de sus acciones.
Albares considera que estos episodios buscan debilitar y dividir a la Unión Europea, a la que ha definido como un bastión de la democracia frente a quienes defienden "la ley del más fuerte". Además, ha alertado de posibles operaciones de injerencia en la campaña electoral española del próximo 29 de noviembre y ha pedido a los ciudadanos que afronten estos procesos con serenidad e información.
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