La UE intenta frenar la inmigración africana
El tema de la inmigración está sacando a relucir lo peor de Europa. Ante la avalancha de inmigrantes económicos y de refugiados políticos, Europa no está sabiendo dar una respuesta.
Los partidos contrarios a los extranjeros crecen en todas partes y los gobiernos no cumplen sus propios compromisos de acogida de refugiados.Y ahora ha llegado al punto de condicionar la entrega de ayuda al desarrollo para Africa a que los países africanos acepten la devolución de los emigrantes que proceden de allí.
La Unión Europea ha firmado un acuerdo en ese sentido con Senegal, Mali, Níger, Nigeria y Etiopía. La idea central del acuerdo es que es necesario ayudar económicamente a esos países para que disminuya la cantidad de emigrantes. Pero, tal como está redactado el acuerdo, hay una especie de amenaza: más ayuda si cooperáis en la devolución de emigrantes, menos ayuda si no cooperáis.
De todos modos, es difícil que el acuerdo funcione, por un simple cálculo matemático: la Unión Europea está dispuesta a dar 900 millones de euros a esos cinco países africanos; pero el dinero que mandan los emigrantes a sus familias cuando consiguen instalarse en Europa es mucho más que eso. Así que a esos países les interesa que sus jóvenes sigan saliendo a buscarse la vida en Europa.