Bildarratz asegura que el clima político electoral no repercutirá en la negociación de la Ley de Educación
El debate sobre el proyecto de Ley de Educación ya está en marcha en la Comisión de Educación del Parlamento Vasco y en la sesión de ayer volvieron a quedar de manifiesto las discrepancias entre los partidos. El PSE-EE, socio de gobierno del PNV, cuestionó su apoyo aludiendo, una vez más, al modelo lingüístico que recoge la norma. Cuestionado sobre el asunto, el consejero de Educación del Gobierno Vasco, Jokin Bildarratz, ha restado importancia al debate. "La ley consta de 101 artículos y las discrepancias que pueda haber en torno a un determinado apartado no pueden poner en peligro el proyecto", ha precisado.
Asimismo, el titular de Educación se ha mostrado convencido de que la tensión política generada tras las elecciones —especialmente entre el PNV y EH Bildu— no repercutirá en la negociación de la nueva ley. A su juicio, PNV, EH Bildu e incluso el PSE-EE tienen claro que "es una ley de cara al futuro" y "es un proyecto de país". "Requiere de un desarrollo a largo plazo", ha insistido.
Entrevistado en Euskadi Irratia, se ha referido a las críticas vertidas por el PSE-EE en la Comisión de Educación de ayer. El consejero ha vuelto a matizar que el marco lingüístico establecido no es un objetivo, sino que una herramienta. En ese sentido, ha hecho hincapié en los perfiles que se marcan como objetivo al finalizar la Educación Secundaria Obligatoria en tres lenguas (euskera, castellano y lengua extranjera). Para ello, ha añadido, cada centro deberá elaborar su propio proyecto lingüístico acorde con la realidad sociolingüística.
Bildarratz ha confiado en que estas diferencias se solucionen en el trabajo en el Parlamento Vasco y la ley esté lista para entrar en vigor en el curso 2024-2025.
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