El OIEA alerta de que la última fuga en Fukushima necesita respuesta
"La fuga de agua contaminada en Fukushima Daiichi es una cuestión de alta prioridad que debe ser tratada de forma urgente", ha señalado el jefe del Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA).
Según Amano, una misión enviada por el OIEA a Japón ya reconoció en abril pasado la importancia de establecer un plan y un mecanismo para gestionar a largo plazo los residuos líquidos de la planta accidentada en el terremoto y maremoto de marzo de 2011.
Unas 400.000 toneladas de agua contaminada se encuentran en Fukushima bajo tierra o en cisternas especiales. Uno de esos depósitos perdió recientemente unas 300 toneladas de líquido radiactivo, que acabó en parte en el mar, un incidente calificado como "grave" por el regulador nuclear de Japón.