Colectivos antirracistas denuncian la "represión" y las agresiones contra las personas migrantes en Ceuta
Colectivos antirracistas se han concentrado este sábado en varias ciudades, Madrid y Pamplona, entre otras, para condenar la "frontera colonial y racista" de Ceuta y Melilla, y para exigir "paz" para la población migrante. En las concentraciones también se ha reclamado a España, Marruecos y la Unión Europea que asuman las responsabilidades de sus políticas fronterizas por lo ocurrido a finales de julio.
En Madrid, medio millar de personas han secundado la protesta convocada en la Puerta del Sol por Articulación Antirracista de Madrid, junto a SOS Racismo Madrid, el Colectivo Migrantes Transgresorxs y Border Resistance.
Bajo el lema 'Ni instrumentalización ni represión. Basta de violencia racista y colonial', las personas convocantes han reclamado la apertura de una investigación internacional independiente e imparcial sobre "todas las violaciones de derechos humanos ocurridas en Ceuta y Melilla por parte española y marroquí".
Según han denunciado, los casos de racismo e islamofobia han aumentado un 70 % entre julio y agosto. Además, han alertado de la "doble vulnerabilidad" que sufren las personas menores y LGTBI, derivada del racismo y la homofobia o transfobia. En ese sentido, han reclamado espacios de alojamiento y protección para estos colectivos.
Durante la concentración se ha dispuesto un "espacio de memoria" con flores en recuerdo de los más de 100 fallecidos esos días en Ceuta, así como por los menores y personas LGTBIq+ víctimas del racismo y la xenofobia.
En Pamplona, la concentración ha sido convocada por la Plataforma Antirracista en la Plaza de Merindades. Las personas allí presentes han denunciado la "necropolítica migratoria" en las fronteras y ha exigido a la Unión Europea "el fin de las políticas de externalización y de la financiación del control migratorio en terceros países".
Los manifestantes han portado una pancarta con el lema 'Europa culpable. Stop genocidio. Ceuta. No es seguridad, es racismo' y carteles en los que podían leerse frases como 'La única invasión es el odio'.
Miembros de la plataforma han leído un comunicado en el que se ha señalado que "las personas que migran no son la crisis; la crisis es política y deriva de un régimen de fronteras que determina qué vidas importan, quién puede desplazarse de manera segura y quién debe arriesgar su vida para hacerlo".