Lecornu anuncia un ajuste presupuestario de 54 000 millones de euros
El primer ministro de Francia, Sébastien Lecornu, ha anunciado un plan presupuestario que incluye una reducción de 54 000 millones de euros con medidas como la congelación de salarios públicos, la de ciertas pensiones y limitaciones en las ayudas no contributivas que disfrutan los extranjeros; y advierte que el país cerrará con un déficit del 6,5 % si no se toman estas medidas.
Lecornu ha informado sobre los presupuestos que pretende llevar a la Asamblea Nacional francesa en una entrevista publicada este jueves en Le Figaro, antes de que el Gobierno comience las negociaciones con el resto de partidos del Parlamento, donde se encuentra en minoría.
Francia tiene como objetivo cerrar 2027 con un déficit máximo del 5 % del PIB, lejos del 3 % que exige la UE a todos los socios por el Pacto de Estabilidad. De hecho, poco después de la publicación de la entrevista, el Ministerio de Economía y Finanzas ha anunciado que el déficit de 2026 será del 5,4 %, más alto que la última previsión hecha pública (5,1 %) y ha atribuido la degradación a "los imprevistos macroeconómicos".
Congelación de salarios y algunas pensiones
En un momento en el que los mercados financieros exigen altos tipos de interés para la deuda del Estado francés -lo que repercute directamente en el margen de maniobra presupuestario del país-, Lecornu ha dicho que buscará ahorrar pero "sin quitar la red de protección a los más pobres".
El primer ministro ha aseverado que la congelación de los salarios de los funcionarios -normalmente se actualizan anualmente de acuerdo con la inflación- "permitirá liberar 2.000 millones de euros" en el presupuesto.
Asimismo, ha hablado sobre los ahorros que quiere lograr en 2027 en el ámbito de las pensiones. "Su esfuerzo -ya implique una reducción de los beneficios fiscales o una congelación parcial de las pensiones- será inferior a 6.000 millones de euros. Lo repito: las pensiones más bajas estarán protegidas", ha recalcado.
Otro corte previsto en el plan presupuestario es del de las ayudas no contributivas a extranjeros. "Cuando un extranjero llega a Francia de forma legal, no tiene ningún período de carencia para acceder a sus derechos, mientras que un francés que vive en el extranjero sí tiene un plazo de carencia. Algunos tal vez consideren que es una medida simbólica; otros, en el extremo opuesto, protestarán sin duda tachándola de medida de derechas. Pero es una medida de sentido común", ha afirmado Lecornu.
El Ministerio de Trabajo será uno de los más afectados por los recortes. Una de las medidas será la restricción de las bajas por enfermedad sufragadas por el Estado, lo que propiciará una reducción del gasto calculada en 2.000 millones.