May y Sturgeon: corteses, pero tensas
El encuentro de ayer en Glasgow entre las primeras ministras del Reino Unido, Theresa May, y de Escocia, Nicola Sturgeon, ha sido definido por Downing Street como "cortés, pero tenso". Eso, en lenguaje diplomático, quiere decir que no están de acuerdo en nada y que cada una va a seguir su camino.
Sturgeon quiere convocar el segundo referéndum de independencia de Escocia antes de que finalicen las negociaciones entre Londres y la Unión Europea para llevar a cabo el Brexit. Es decir, antes de dos años. May dice que no, que el Reino Unido debe mantener su unidad para negociar mejor con Bruselas, y que después ya veremos. Desde el punto de vista intelectual, la posición de May es insostenible: defiende que Inglaterra y Escocia deben estar unidas con unos argumentos que también valdrían perfectamente para defender que el Reino Unido y la Unión Europea sigan juntos.
Sturgeon va a seguir presionando a May para que autorice el referéndum; de momento, no quiere convocarlo de manera unilateral porque sabe que el Gobierno británico podría entonces recurrir ese referéndum ante los tribunales. Las dos van a librar una apasionante partida de póker que no ha hecho más que comenzar.