Juego de tontos
La situación es surrealista. Corea del Norte detalla cómo va a ser su ataque contra la isla de Guam, en la que hay una importante base militar estadounidense. Van a ser cuatro misiles, que pasarán por encima de Japón, volarán 17 minutos y caerán en el agua, no encima de la isla. O sea, una especie de ataque de advertencia.
Estados Unidos explica cómo será su ataque contra Corea del Norte. Seis bombarderos B-1B destruirán 24 instalaciones militares norcoreanas, en concreto las que sirven para el lanzamiento de misiles. No será un ataque nuclear, porque los B-1B no están equipados para llevar bombas atómicas.
Se supone que en una guerra el factor sorpresa es fundamental, pero Kim Jong-un y Donald Trump airean sus planes. Lo mejor que nos puede pasar es que solo sea palabrería para mantener contenta a su gente. Trump intenta demostrar que "Estados Unidos primero" y "Estados Unidos es grande otra vez", como prometió en campaña electoral. Kim intenta avivar la paranoia antiamericana, gracias a la cual la dinastía de los Kim lleva 70 años en el poder. Más vale que sea así y que, al menos, tengan una estrategia. Porque lo peor que nos podría pasar es que sean, simplemente, dos tontos.