Cita en Helsinki
Helsinki ya ha sido escenario en tres ocasiones de cumbres entre los máximos dirigentes de Moscú y Washington. En 1975 se reunieron allí Gerald Ford y Leonid Breznev. En 1990 lo hicieron George Bush padre y Mijail Gorbachov. En 1997, fueron Bill Clinton y Boris Yeltsin los protagonistas de la cumbre. Ahora Trump y Putin van a celebrar en la capital finlandesa su primera cumbre bilateral; se han visto antes en reuniones internacionales, pero éste va a ser su primer cara a cara.
¿Y para qué se reúnen? Supuestamente, para intentar mejorar las relaciones entre Rusia y Estados Unidos y para hablar de varios conflictos internacionales en los que las posiciones de los dos están enfrentadas. No hay nada que esperar con respecto a Ucrania. Putin no va a dar marcha atrás en la anexión de Crimea y Trump no puede aceptar esa anexión. Respecto a Siria, en cambio, puede haber puntos de interés común. A Estados Unidos le interesa reducir la influencia de Irán en Siria. Putin podría convencer a Trump de que la mejor manera de conseguirlo es dejar que Bashar El Assad gane la guerra y permitir que Moscú mantenga su influencia sobre Assad. También hablarán de los acuerdos de control de armas nucleares que han firmado Moscú y Washington en el pasado, pero, a primera vista, no se espera nada espectacular.