China muestra su poderío
La conmemoración de los 70 años de la República Popular de China mira hacia el pasado, pero sobre todo hacia el futuro. Hace setenta años, China no era nada, ni en términos económicos ni políticos. Acababa de salir de una invasión japonesa que se prolongó durante casi cuarenta años y de una guerra civil que duró otros cuatro.
El Partido Comunista consiguió el poder y Mao Zedong proclamó la República Popular. Entonces, el peso de China en la economía mundial no superaba el 1 %. Hoy, setenta años después, es la segunda economía del mundo y avanza apresuradamente para convertirse en la primera. El aniversario le está sirviendo al Gobierno para enseñar al mundo sus avances en todos los terrenos, desde el científico hacia el militar, y para dejar clara su determinación de convertirse en la primera potencia mundial.
Lo que ha conseguido el Partido Comunista Chino es admirable en muchos sentidos, pero ha construido una gran mentira. Las estadísticas señalan que la desigualdad social en China es muy grande. Un 1 % de los chinos tiene un 25 % de la riqueza. O sea, que se siguen llamando comunistas, pero en su sistema social persisten las desigualdades que caracterizan a las economías puramente capitalistas.