El Gobierno Vasco impulsa un proceso de escucha para entender mejor la relación de la sociedad con el euskera
El Gobierno Vasco ha puesto en marcha un proceso de escucha para conocer las opiniones en torno al euskera, también las más críticas y las de quienes lo ven con rechazo, con el fin de entender mejor su relación con la lengua vasca y orientar mejor las políticas en la materia.
La vicelehendakari primera y consejera de Cultura y Política Lingüística, Ibone Bengoetxea, ha presentado este jueves la iniciativa "Euskararen Ahotsak" (las voces del euskera), un proceso de escucha que recogerá voces a lo largo y ancho de Euskal Herria (Álava, Bizkaia, Gipuzkoa, Navarra, Lapurdi, Baja Navarra y Zuberoa), mediante 600 entrevistas y 12 grupos focales, para conocer experiencias, emociones y narrativas en torno al euskera.
La iniciativa "Euskararen Ahotsak" —integrada en el proceso "Jauzia Gara"— plantea la necesidad de avanzar en el uso del euskera combinando las políticas públicas con la implicación de la sociedad y prestando atención también a la dimensión emocional de la lengua
Bengoetxea ha explicado que el objetivo "comprender mejor las preocupaciones, experiencias y deseos de la sociedad" para orientar mejor las políticas del Gobierno Vasco en este ámbito.
Asimismo, Bengotxea ha destacado el avance logrado en el conocimiento del euskera en los últimos 40 años, pero, a su juicio, hay que analizar "cómo tenemos que hacer para que se convierta en una lengua de uso cotidiano", con la que todas las personas "se sientan cómodas".
El proceso de escucha se prolongará hasta julio
En el acto de presentación, los representantes de Ikertalde y Osoigo Mikel Agirre y Miren Olasagasti, respectivamente, responsables del desarrollo metodológico de la investigación, han explicado que el proceso se prolongará hasta julio de 2027, entre el trabajo de campo y la posterior fase de análisis e interpretación de los testimonios recogidos.
El objetivo del proceso es construir "un mapa" de experiencias y narrativas que permita comprender mejor la realidad social y detectar no solo las tensiones, dificultades y obstáculos, sino también los puntos de encuentro y las oportunidades existentes en torno al euskera.