Maixabel Lasa recibirá la Medalla de Oro de Gipuzkoa por su contribución al reconocimiento de las víctimas de la violencia y a la construcción de la convivencia
Coincidiendo con el 15º aniversario del cese de la violencia de ETA, Maixabel Lasa (Legorreta, 1951) recibirá la Medalla de Oro de Gipuzkoa por su "profunda y generosa contribución ética" al "reconocimiento de la dignidad de las víctimas de la violencia y la construcción de la convivencia". Así lo ha anunciado este viernes la diputada general, Eider Mendoza.
Mendoza ha destacado la "enorme valentía y humanidad" de Lasa al abrir, a partir de vivencias personales "muy dolorosas" —ETA asesinó a su marido, Juan Mari Jáuregui, en julio de 2000—, nuevas vías “de escucha mutua, de reconocimiento del daño causado por la violencia y de reparación”. Según ha señalado, su labor ha proporcionado "unos pilares muy fuertes" para la pacificación y el futuro de la sociedad vasca.
Trayectoria vital
Maixabel fue directora de la Oficina de Atención a las Víctimas del Gobierno Vasco entre 2001 y 2012; ha impulsado en las últimas décadas proyectos pioneros como la iniciativa Glencree, la vía Nanclares para la reinserción de presos de ETA o los encuentros restaurativos, guiada en todo momento por el reconocimiento hacia la pluralidad y la dignidad de todas las víctimas, afirman desde la Diputación.
A través de su voz y de su trayectoria vital, ha ofrecido "una referencia ética y cívica muy relevante" a la sociedad guipuzcoana y vasca, en un momento en el que construir la paz y la convivencia era un desafío de primer orden, ha asegurado la diputada general.
El acto de entrega de la Medalla de Oro de Gipuzkoa se celebrará en el palacio de la Diputación el 16 de diciembre.
Agradecimiento de Maixabel
Al conocer que recibirá el galardón, Lasa ha expresado su agradecimiento con estas palabras: “Lo primero que debo decir es que estoy muy agradecida por la decisión que ha adoptado la Diputación de Gipuzkoa. Pero también tengo que reconocer que no me esperaba un reconocimiento así, la verdad. No creo tener más méritos que tantas otras personas que, después de haber sufrido el azote de la violencia, decidieron seguir adelante y reconstruir sus vidas lo mejor que pudieron. Por eso, siento que este reconocimiento es también de todas ellas, sin ninguna duda”.