Elkarrekin Donostia estudia recurrir la prohibición de las cenas solidarias en San Sebastián
Elkarrekin Donostia estudia recurrir la prohibición de las cenas solidarias decretada por el Ayuntamiento de San Sebastián y solicitar su suspensión cautelar. La formación considera que existen "serias dudas" sobre la proporcionalidad y la cobertura jurídica de la resolución y ha solicitado al Consistorio los informes de Uso del Espacio Público, Salud Pública y Guardia Municipal en los que se sustenta la decisión.
La polémica se remonta al pasado 28 de julio, cuando el alcalde de San Sebastián, Jon Insausti, prohibió las denominadas cenas solidarias que desde hace años organiza la plataforma Kaleko Afari Solidarioak (KAS) para repartir comida a personas vulnerables. El Ayuntamiento justificó la decisión por motivos relacionados con el uso del espacio público, la salud pública y la seguridad, y anunció que pondría en marcha una alternativa municipal con un centenar de comidas diarias.
"Prohibir no es la solución"
El portavoz de Elkarrekin Donostia, Víctor Lasa, sostiene que la resolución mezcla argumentos relacionados con la ocupación del espacio público, los requisitos sanitarios y la seguridad, pero defiende que ninguno de ellos justifica impedir el reparto de alimentos en toda la ciudad. A su juicio, si existen problemas deben abordarse mediante regulación, controles sanitarios o actuación policial cuando corresponda, y no prohibiendo "dar de cenar a cientos de personas".
Denuncias de Kaleko Afari Solidarioak
La plataforma Kaleko Afari Solidarioak (KAS), encargada del reparto de cenas, ha denunciado el "hostigamiento" de la Guardia Municipal tras la entrada en vigor de la prohibición. Asegura que varios voluntarios han sido identificados y fotografiados mientras repartían bocadillos y afirma haber tenido conocimiento de identificaciones y fotografías sistemáticas a jóvenes migrantes para facilitar futuras actuaciones policiales.
EH Bildu pide levantar la prohibición
EH Bildu ha criticado las identificaciones a voluntarios y ha asegurado que "dar de comer a quien tiene hambre no es delito". La coalición reclama al alcalde, Jon Insausti, que retire la prohibición mientras se busca una solución consensuada con KAS, a cuyos integrantes considera un agente imprescindible para afrontar esta situación. Además, cuestiona que el anuncio municipal de ofrecer un centenar de comidas diarias siga sin materializarse y defiende integrar el trabajo del tejido social en la respuesta institucional.