El detective Trump
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ha elaborado una curiosa hipótesis sobre lo que sucedió con el periodista disidente saudí Jamal Khashoggi. El periodista está desaparecido desde que entró en el Consulado de Arabia Saudí en Turquía para hacer unos trámites administrativos. Los amigos de Khashoggi afirman tener pruebas de que el periodista fue asesinado en el interior del consulado. Y entonces aparece Trump y dice que ha hablado con el rey saudí Salman y que, tras esa conversación, tiene la impresión de que lo sucedido es obra de "matones que iban por libre". Es decir, Trump se ha convertido en portavoz de los saudíes y ha adelantado la explicación que, al parecer, va a acabar dando Riad: que las órdenes oficiales eran solo interrogar a Khashoggi, pero algún policía se pasó de la raya, acabó matando al periodista y, por supuesto, será castigado. No se reconocerán responsabilidades oficiales.
Trump se juega mucho en esto. Arabia Saudí es un importante aliado estratégico de Estados Unidos, al que vende armas por valor de más de 100.000 millones de dólares. Y el yerno de Trump, Jared Kushner, es amigo del príncipe heredero saudí, Mohamed Bin Salman, y tiene muchos negocios con los saudíes.