Francia: el cóctel del antisemitismo y el antisionismo
Mucha gente confunde el antisemitismo, el antisionismo y la crítica al Estado de Israel. El antisemitismo es una forma de racismo, porque es el odio a todos los judíos por el simple hecho de serlo. El antisionismo es negar la existencia del Estado de Israel; es decir, no aceptar que tenga que haber un Estado judío, y menos en Oriente Medio. La crítica al Estado de Israel no significa ser ni antisemita ni antisionista, pero sí condenar la política represiva y colonialista que llevan a cabo los israelíes contra los palestinos.
Europa no se ha librado nunca del antisemitismo, pero ahora el antisemitismo parece estar en auge. Varios de los partidos ultraderechistas que están ascendiendo en Europa son antisemitas. El problema es especialmente grave en Francia, donde vive la principal comunidad judía en Europa. Unos 600.000 franceses son de religión judía. Los judíos franceses están sufriendo agresiones e incluso atentados mortales.
Los antisemitas de siempre, generalmente de extrema derecha, son los que hacen los insultos y las profanaciones de tumbas. Y los antisionistas de origen musulmán son los que suelen hacer los ataques graves y los atentados. En Francia viven cinco millones de musulmanes y algunos de ellos quieren llevar a territorio francés el conflicto entre israelíes y palestinos.