Trump se libra de su mayor pesadilla
El fiscal especial Robert Mueller no ha encontrado pruebas suficientes de que Trump conspirase con Rusia para ganar las elecciones presidenciales. No dice con rotundidad que Trump sea inocente y da por supuesto que sí hubo una injerencia rusa en esas elecciones, pero no ha encontrado pruebas suficientes que demuestren que Trump pidió o aceptó esa ayuda rusa. Tampoco parece haber pruebas suficientes para acusar a Trump de obstrucción a la Justicia.
Eso sí, los dos años de investigación de Mueller han llevado a la condena de varios de los asesores de campaña de Trump por delitos diversos. Y ha abierto la posibilidad de que se abran nuevas líneas de investigación por corrupción o por delito electoral. Pero la probabilidad de un "impeachment", es decir, de un juicio político en el Congreso para destituir a Trump, es ya prácticamente nula.
Trump se ha quitado de encima su principal pesadilla y además intentará presentarse como una víctima del acoso del Partido Demócrata. La campaña para las elecciones de 2020 está empezando ya y a los seguidores de Trump les encanta esa idea de que él, Trump, lucha contra el sistema. El Informe Mueller le podría haber hecho mucho daño a Trump, pero él va a intentar ahora usarlo a su favor.