Gazatíes asaltan desesperados camiones con harina del Programa Mundial de Alimentos de Naciones Unidas
El Programa Mundial de Alimentos de Naciones Unidas (PMA) ha confirmado la entrada en la Franja de Gaza de 77 camiones cargados de harina que ha sido distribuida directamente entre la población del enclave, en un contexto en el que la ayuda humanitaria está entrando a cuentagotas y bajo el mando de una polémica iniciativa dirigida por Estados Unidos e Israel.
El PMA consiguió meter los camiones "durante la noche y la madrugada de hoy (sábado)" y los vehículos se detuvieron por el camino para que su carga fuera recogida por "personas hambrientas que intentaban alimentar a sus familias", según ha explicao la agencia de Naciones Unidas, que no informa de ningún incidente violento.
"Después de casi 80 días de bloqueo total, las comunidades se mueren de hambre y ya no están dispuestas a ver pasar la comida de largo", describe la agencia de la ONU para resaltar este momento crítico que hace imposible la puesta en marcha de mecanismos de entrega más ortodoxos.
Frente a la iniciativa israelí-estadounidense, muy criticada por su falta de organización y de neutralidad, Naciones Unidas insiste en que sus mecanismos dejan al margen a las milicias palestinas y que solo una "ayuda constante y a gran escala puede reconstruir la confianza" de la población.
"Cuando eso suceda, las distribuciones regulares volverán a comenzar a gran escala, directamente a las familias, en múltiples puntos de todas las gobernaciones de Gaza", indica el PMA.
"Pero para que esto sea posible, las condiciones operativas deben mejorar: necesitamos rutas de convoyes más seguras y fiables, agilizar la aprobación de permisos y abrir más cruces fronterizos", pide la agencia de la ONU, que asegura tener suficiente reserva de comida para alimentar a toda la población de Gaza -unos 2,1 millones de palestinos - durante dos meses.