El TJUE advierte a Italia que declarar un país como seguro requiere control judicial y garantías de información accesible
El Tribunal de Justicia de la Unión Europea (TJUE) ha dictado este viernes una sentencia en la que aclara que, cuando un país europeo rechaza una solicitud de asilo alegando que la persona procede de un "país seguro", esa decisión debe poder ser revisada por un juez y basarse en información accesible que la persona afectada pueda entender y consultar.
El caso se refiere a un migrante de Bangladesh que fue rescatado en el Mediterráneo y llevado por las autoridades italianas a un centro de internamiento en Albania. Allí le denegaron el asilo porque Italia considera que Bangladesh es un país seguro y, por tanto, no había razones para concederle protección internacional.
El TJUE ha advertido que esta manera de actuar no puede ser automática: es obligatorio que haya un control judicial efectivo y que la persona migrante tenga acceso a la información que justifica esa clasificación de su país como "seguro".
Asimismo, recalca que no se puede incluir a un país en la lista de países de origen seguros si no ofrece una protección suficiente a toda su población. Recuerda que debe garantizarse el nivel de protección a toda la población general por lo que no se podrá designar como seguro si no cumple, para determinadas categorías de personas, los criterios materiales para ser considerado como tal.
Meloni acusa al TJUE de exceder sus competencias
Por su parte, la primera ministra de Italia, Giorgia Meloni, ha criticado que la "sorprendente" decisión del TJUE implica que "la jurisdicción, esta vez europea, reclama derechos que no le corresponden”.
Para Meloni es una circunstancia que "debería preocupar a todos" porque "reduce aún más el ya limitado margen de maniobra de los gobiernos y parlamentos para regular y administrar la migración" y la decisión, en general, "debilita las políticas para combatir la inmigración ilegal masiva y proteger las fronteras nacionales".
Meloni ve "notable" que esto ocurra "apenas unos meses antes de la entrada en vigor del Pacto de la UE sobre Inmigración y Asilo"; una nueva normativa que endurece los criterios para identificar a esos países.
El Gobierno italiano financia dos centros para expulsar a los inmigrantes interceptados en el Mediterráneo central sin derecho a asilo. La lista de "países seguros" de Italia incluye a Egipto, Bangladesh y Túnez, donde grupos de Derechos Humanos han documentado abusos contra ciertas minorías.