Francia contabiliza 1300 arrestos y apenas 24 comercios vandalizados en su segundo sábado de protestas
Las autoridades francesas han detenido a 1314 personas y han contabilizado un total de 24 comercios saqueados durante las manifestaciones de ayer, sábado, en favor del poder adquisitivo y de los servicios públicos, frente a las 2628 arrestos y los 1522 establecimientos afectados del día 17 de octubre, ha informado este domingo el Ministerio del Interior.
El balance, aún provisional, ha sido realizado tras una noche "tranquila", según el ministro del ramo Laurent Nuñez. 53 miembros de las fuerzas de seguridad han resultado heridos, frente a los 1144 del sábado anterior. El número de incendios ha sido manifiestamente menor: 75 frente a 2025.
Sin embargo, cabe destacar que la participación fue similar en ambas jornadas. Ayer salieron a las calles entre 400 000 y 800 000 personas (el primer dato corresponde a Interior; el segundo, a la organización); el 17 de octubre fueron 550 000 (800 000, según sindicatos). Es más, si se comparan el número de manifestaciones (289 frente a 441) podría afirmarse que este segundo sábado ha logrado sumar apoyos.
El Ministerio de Interior ha subrayado que la mayoría de las manifestaciones de ayer siguieron los itinerarios acordados con las autoridades y que pudieron desarrollarse con "normalidad" bajo supervisión policial. No obstante, ha denunciado que "grupos radicales de extrema izquierda intentaron atacar a las fuerzas de seguridad y causar daños a personas y bienes en varias ciudades". "Aunque el nivel de violencia de estos elementos radicales fue el mismo que la semana pasada, los intentos de actuación pudieron ser generalmente obstaculizados", ha destacado Nuñez.
El Ministerio de Interior ha indicado que han abierto varias investigaciones, sin precisar cuántas.
Estas movilizaciones se enmarcan en una ola de protestas iniciadas en septiembre por estudiantes de Secundaria y universidad, a los que el pasado 17 de octubre se les unieron sindicatos, jubilados, agricultores, activistas climáticos, así como los 'chalecos amarillos'.
Precisamente, estos últimos han convocado una nueva jornada de protesta el próximo sábado y preparan una huelga general para el 5 de noviembre, con la que pretenden aumentar la presión sobre el presidente Emmanuel Macron.