'Brecha de género' en las rentas de las familias vascas
Las rentas de las familias vascas tienen una "brecha de género" y dependen de que el perceptor principal sea hombre o mujer. De este modo, si el perceptor principal es hombre, las familias tienen unos ingresos medios de 46.513 euros, concentrándose en su mayor parte en los estratos intermedios y altos, mientras que, si es mujer, la renta familiar media se sitúa en 34.717 euros y se concentran en los estratos de renta más bajos.
Según los datos del Instituto Vasco de Estadística, Eustat, queda en evidencia la notable diferencia existente a favor del hombre. Así, para un tamaño familiar de una persona, la renta familiar media ascendía a un total de 27.290 euros si el perceptor principal era hombre frente a los 19.770 euros si era mujer.
En otro orden de cosas, si se analiza la situación de la población de 16 y más años en relación con su actividad laboral, en 2013 la tasa de paro de las mujeres vascas era del 14,1%. Esta tasa era muy inferior a la existente en España (27%), aunque superior a la media de los países de la UE-28 (10,9%).
En cuanto al paro de larga duración de la población femenina, Euskadi contaba en 2012 con una tasa del 5,9 %, frente al 4,7 % de la UE-28 y al 11,6 % de la española.
Conciliación
Los últimos datos de Eustat, correspondientes a 2012, destacan que en Euskadi las mujeres que trabajaban fuera de casa destinaban 4,6 horas diarias al cuidado de los hijos e hijas menores de 15 años, mientras que los hombres empleaban 2,9 horas diarias. Estas diferencias se agravan en el caso del cuidado de las personas dependientes, actividad a la que los hombres dedicaban 1,4 horas diarias y las mujeres el doble (2,9 horas).
Casi la mitad de las mujeres ocupadas (47,9%), además de su dedicación al trabajo remunerado, destinaban también cinco horas o más al día al cuidado de menores y hasta un 20,8 % dedicaban ese mismo tiempo al cuidado de dependientes. A su vez, el 49,1 % de los hombres ocupados colaboraba con dos o menos horas atendiendo al cuidado de sus hijos e hijas.
En el caso del reparto de tareas domésticas por sexo, nueve de cada diez hombres (91,5%) dedicaba dos o menos horas a esas tareas, mientras que una de cada cuatro mujeres (27,9%) empleaban tres horas o más.