El programa 'Aukerak suspertzen' contra la brecha digital atendió en 2023 a 3710 menores en Euskadi
El programa del Gobierno Vasco para eliminar la brecha digital del alumnado en desventaja social llegó en 2023 a 3710 estudiantes, un 31 % más que en el ejercicio anterior, mayoritariamente de familias migrantes y que cursan sus estudios en colegios públicos.
La iniciativa "Aukerak Suspertzen", impulsada por el Departamento vasco de Igualdad, Justicia y Políticas Sociales, está dirigida al alumnado de Primaria y Secundaria más desfavorecido y con dificultades para continuar su proceso educativo.
Su objetivo es eliminar la brecha digital, potenciando el apoyo extraescolar y la activación del tejido comunitario local, según ha recordado el departamento en una nota.
Además de enfocarse en la dotación de recursos materiales, como dispositivos y conectividad, "Aukerak Suspertzen" se centra en el fortalecimiento de las competencias digitales y en el apoyo educativo adaptándose a las necesidades específicas de cada menor y su entorno familiar.
Para ello, el programa activa respuestas educativas desde la cooperación de voluntarios y profesionales, administraciones públicas y organizaciones del tercer sector social.
En 2023 ha atendido a 3710 niños y adolescentes en situación de desventaja social, un 31 % más que en 2022. También han aumentado los voluntarios (+30,7 %), con un total de 727, que han participado en este programa que nació en 2020 para paliar los efectos de la covid-19, pero que se ha mantenido posteriormente.
Este aumento se ha registrado en todos los territorios, pero ha sido más notable en Bizkaia, que ha pasado de 1444 menores en 2022 a 1844 en 2023. En Álava ha pasado de 429 a 941; y en Gipuzkoa, de 689 a 925.
El 76 % procedían de centros educativos públicos, mientras el 24 % cursaba sus estudios en centros concertados.
El programa ha consolidado apoyos en 90 municipios de Euskadi, siete más que en 2022: 12 en Álava, 49 en Bizkaia y 29 en Gipuzkoa.
La consejera de Igualdad, Justicia y Políticas Sociales, Nerea Melgosa, ha destacado que este programa conecta con la política de cuidados impulsada por el Gobierno Vasco, que "incluye el apoyo educativo, emocional y social a los menores".
"Este programa es un claro ejemplo de cómo la acción colectiva y la solidaridad pueden transformar vidas y fortalecer el tejido social de Euskadi", ha destacado.