España eliminará las cajas grandes de antibióticos para evitar usos inadecuados
Fármacos en el interior de una farmacia. Foto de archivo: Europa Press
España eliminará a lo largo del próximo año siete formatos grandes de antibióticos de uso común como la amoxicilina o la fosfomicina y comercializará cuatro nuevos de tamaño más reducido para evitar excedentes en los hogares que puedan conducir a la automedicación y otros usos inadecuados.
El cambio responde a una razón de salud pública para que los pacientes no tengan la tentación de acabar utilizando esas unidades que le sobraron, "lo cual es un riesgo para la salud y para las resistencias bacterianas", según el jefe de Salud Humana del Plan Nacional frente a la Resistencia de Antibióticos (Pran), Antonio López Navas.
El uso excesivo, incorrecto o incompleto o la automedicación de antibióticos sin receta es una de las principales causas de la aparición y propagación de bacterias resistentes: cada año, 33 000 personas mueren en Europa por infecciones hospitalarias causadas por estos microorganismos, alrededor de 3 000 de ellas en España.
Otro motivo es el medioambiental, pues impedirá que esos excedentes acaben en la basura o el desagüe.
En el caso de la amoxicilina se sustituirán las cajas de 30 comprimidos por las de 20 dosis.