La Comisión de Investigación de Accidentes Ferroviarios pidió en 2024 medidas ante posibles fallos humanos
Un informe alertó de que comprobar la vía dependía del factor humano y reclamó medidas técnicas para reducir colisiones. El documento analizaba un incidente ocurrido en la estación de Cuenca muy similar al de Urda, provocado por una cadena de fallos y de los sistemas de seguridad.
Adoptar medidas "mitigadoras" de carácter técnico y reforzar los protocolos. Esas fueron las principales recomendaciones que la Comisión de Investigación de Accidentes Ferroviarios (CIAF) plasmó en su informe tras el incidente ocurrido el 25 de junio de 2024 en la estación de Cuenca (Fernando Zóbel).
Aunque aquel rebase indebido de una señal roja por parte de un tren de AVE no dejó víctimas mortales ni heridos, lo cierto es que, según recoge el informe, sus dinámicas operativas resultaron muy similares a las del trágico accidente ocurrido en Urda (Toledo), que ya se ha cobrado la vida de al menos 69 personas.
¿Qué pasó en la incidencia de Cuenca?
La CIAF subrayó que en Cuenca la autorización para reanudar la marcha se había basado en una verificación humana —comprobar que el cantón estaba libre— y que esa barrera era "susceptible de fallar", ya que dependía del factor humano, por lo que recomendó que se tomaran medidas "mitigadoras de carácter técnico", según recoge el informe.
Además, la CIAF, que ya había documentado una recurrencia de rebases similares, recomendó reforzar la ergonomía de señales, los protocolos tras un TRIP y la implantación de ERTMS Nivel.