Opinión
Guardar
Quitar de mi lista

En dos años, todos ricos

El detector de culpas es incapaz de pensar que hay millones de adolescentes que juegan y se relacionan en las redes y ven series de televisión, incluso “The Walking Dead”, y no afilan sus cuchillos.

El detector de culpas está trabajando a pleno rendimiento. Pero da sus resultados.

El adolescente de la ballesta se puso a exterminar humanos porque se había entrenado con videojuegos y en las redes sociales y viendo series de televisión como “The Walking Dead”. Los emigrantes se ahogan en el Mediterraneo porque las mafias cargan sus ruinosos barcos con exceso de pasaje. Y ya está.

El detector no es sutil. Es incapaz de pensar que hay millones de adolescentes que juegan y se relacionan en las redes y ven series de televisión, incluso “The Walking Dead”, y no afilan sus cuchillos.

El detector no tiene estudios, no sabe aquello de “la función crea el órgano”, que las mafias nacen porque hay gente necesitada de algo. En este caso concreto de comida y libertad porque en el lugar donde nacieron no las hay, ya que el inevitable hombre blanco pasó por allí.

Imagínense, hay gente intentando llegar a Grecia, donde las cosas están tan mal que hasta un escritor cabal como Petros Markaris anda diciendo cosas horribles de Varufakis, al que no concede crédito ninguno y eso antes de enterarse de que están rebañando las arcas de los ayuntamientos.

No parece un buen lugar al que ir a vivir, así que imagínense como están las cosas al sur, esos lugares míticos a los que suelen aludir los espectáculos de El Circo del Sol, que acaba de ser vendido por 1400 millones de euros a una empresa especializada en casinos.

Parece natural que el público de estos establecimientos sea el único que pueda seguir fascinado por los montajes de esta buena gente que estuvo de moda, se pasó y encuentra su destino en el cementerio de los grandes proyectos olvidados, donde acabaron también los emporios informativos que se resisten a caer.

PRISA, que vendió Cuatro por 550 millones y ahora opta a uno de los nuevos canales. ¿Para qué? ¿Para hacer negocio? ¿Por qué, si han demostrado que no saben llevarlo?

Aunque con esa recuperación económica que anuncia el FMI, volveremos a la riqueza dentro de dos años, y entonces seguramente todos estaremos en disposición de convertirnos en uno de esos que tienen cuentas por el mundo; ahora mismo 175 000 españoles gozan del indiscutible encanto de la ocultación de capitales.

Inconsciente de la importancia de pertenecer a este grupo tan exclusivo,  Rodrigo Rato solo se duele de que le vayan a quitar los títulos honoríficos acumulados durante sus tiempos de gloria.

Qué poco dura el cariño de aquellos entusiastas que te aplauden un día y al siguiente… Al siguiente te puede pasar como a Griñán, que antes designó a Susana Díaz como su sucesora y ahora tiene que dejar la política porque se ha distanciado de ella, qué delicadas conexiones. “Y que sea lo que Dios quiera”, ha dicho, al estar a punto de perder su condición de aforado con lo que ello puede suponer para su futuro de presunto acusado implicado en calidad de imputado y, ¿quién sabe?, quizá encausado.

Dejen que les diga que ha muerto Richard Anthony, del que ya nadie se acuerda pero que hizo una versión del “Concierto de Aranjuez” que vendió discos como ahora no es posible imaginar. Una muestra más de que los tiempos ya no son como solían ser.

Te puede interesar

Cargar más
Publicidad
X