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50 años de la desaparición de Pertur: incógnitas e hipótesis sobre la muerte del dirigente de ETA pm

Medio siglo después, la desaparición de Pertur sigue envuelta en un halo de misterio. Giza Eskubideen Behatokia apunta a la guerra sucia, mientras el historiador Gaizka Fernández cree que esa hipótesis tiene un origen “espurio”.

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18:00 - 20:00

Este jueves, 23 de julio, se cumplen 50 años de la desaparición del dirigente de ETA político-militar (pm) Eduardo Moreno Bergaretxe, conocido como Pertur. Cinco décadas después, la historia de esta desaparición sigue rodeada de incógnitas.

Coincidiendo con este aniversario, la familia de Moreno Bergaretxe ha apelado a "la conciencia y la valentía de aquellas personas que saben algo, para que hablen". "Su silencio nos impide conocer la verdad", señala su familia en un comunicado.

"Se cumplen 50 años desde el 23 de julio de 1976, día de la desaparición de nuestro hermano Eduardo, Pertur. Han sido 50 años de investigaciones fallidas, decepciones y dolor", recuerdan sus allegados en un breve escrito en el que agradecen "las iniciativas para mantener vivo su recuerdo y perseverar en la búsqueda de respuestas".

La desaparición

La última vez que se vio a Pertur con vida fue el 23 de julio de 1976 en Iparralde, en San Juan de Luz. A las 09.40 horas, circulaba en un coche junto con Francisco Mújika Garmendia, 'Pakito', y Miguel Ángel Apalategi Aierbe, 'Apala', miembros de los comandos Bereziak de ETA. 

Según la investigación policial, Pertur tenía esa mañana una cita en el Café Consolation de San Juan de Luz, a la que no acudió.

El testimonio de Pakito, recogido en un auto de la Audiencia Nacional, insiste en que él y Apala se encontraron entonces "fortuitamente" con Pertur, quien les pidió que lo trasladasen en coche a Behobia, cerca de Hendaia. 

Las autoridades francesas se encargaron de la investigación; sin embargo, las pesquisas no prosperaron.

La Audiencia Nacional reabrió el caso y lo archivó finalmente en 2012 al considerar que no había "indicios suficientes" que permitieran imputar a sospechosos por estos hechos.

La hipótesis de la guerra sucia

Al hilo de este 50 aniversario, se han avivado las principales hipótesis sobre su desaparición. De un lado, una nueva investigación del Giza Eskubideen Behatokia (Observatorio Vasco de Derechos Humanos) concluye que la hipótesis que mejor explica lo ocurrido el 23 de julio de 1976 es la de una operación de los aparatos policiales o parapoliciales del Estado, facilitada por una colaboración desde el entorno político de la víctima.

En un informe de 40 páginas, Giza Eskubideen Behatokia ha revisado la documentación acumulada durante décadas y ha reinterpretado diversos hechos sobre uno de los casos más conocidos y nunca resueltos de la Transición.

El informe cuestiona algunas interpretaciones asentadas durante décadas, como la idea de que las discrepancias políticas de Pertur sobre el futuro de ETA justificaran un asesinato interno. Sus autores sostienen que la Ponencia Otsagabia, redactada por Pertur, no proponía abandonar la lucha armada, sino reorganizar la estructura político-militar de la organización, por lo que consideran que ese argumento fue utilizado posteriormente para reforzar una hipótesis que, a su juicio, carece de suficiente respaldo.

El informe también recupera la denominada 'pista italiana', investigada durante los años ochenta por la justicia italiana y posteriormente abordada en el documental.

 Según esa línea de investigación, un grupo de neofascistas italianos habría actuado en operaciones clandestinas contra militantes de ETA en el sur de Francia por encargo o con apoyo de sectores de los servicios de seguridad españoles.

La hipótesis del ajuste de cuentas

Frente a esa hipótesis, Gaizka Fernández, historiador e investigador del Centro Memorial de las Víctimas del Terrorismo, sostiene que todo el relato construido por ETA sobre una posible acción paramilitar de las fuerzas de orden público (FOP) tienen un origen "espurio".

"Si responsabilizaron a las FOP fue únicamente para aprovechar la oportunidad y sacar réditos políticos", asegura Fernández.

En contraposición a la teoría de la implicación de los agentes, Gaizka Fernández asegura que las fuerzas de seguridad tenían conocimiento de que Pertur era partidario del movimiento interno de ETA que buscaba abrir una etapa exclusivamente política y dejar de lado la acción militar. "Neutralizarlo era contraproducente", recoge Fernández.

El historiador del Centro Memorial de las Víctimas del Terrorismo, además, ha citado el testimonio de un antiguo miembro de ETA pm que participó en la guerra civil de El Salvador y coincidió con 'Apala' en Nicaragua.

Este último le habría confesado lo siguiente: "Pertur está en el fondo del mar y nadie lo encontrará nunca'. El testigo, según consta en este trabajo, "se lo contó tanto a Lourdes Auzmendi [pareja de Pertur entonces] como a Iñaki Martínez [miembro de Euskadiko Ezkerra]".

En un artículo, Gaizka Fernández cita hasta nueve datos que llevan a pensar que fueron los Bereziak quienes mataron a Pertur.

La esperanza de la familia

Cincuenta años después, la familia y amigos de Pertur exigen saber qué pasó y dónde está su cuerpo. Este sábado sus allegados han organizado en Irun varios actos para "mantener viva su memoria" y exigir que se conozca la verdad, según explican sus allegados en un comunicado.

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