La frontera de Ceuta recupera paulatinamente la normalidad y el número de fallecidos asciende a 67
Algunos migrantes sostienen que volverán a intentarlo y critican la "estrategia de la Policía" pidiendo a los comercios que cierren. Alrededor de 50 000 migrantes han retornado a Marruecos en las últimas horas.
Las Fuerzas de Seguridad estiman que alrededor de 50 000 personas han regresado voluntariamente a Marruecos desde Ceuta, tras las llegadas masivas registradas en los últimos días, especialmente el jueves. El cierre generalizado de comercios y la dificultad para acceder a alimentos y agua en la ciudad autónoma están acelerando estos retornos, aunque muchos migrantes aseguran que su intención es reponer fuerzas en Marruecos para intentar cruzar de nuevo a España.
La cifra de fallecidos, mientras, asciende a 67 personas, mientras que Marruecos ha detenido a 70 migrantes por incidentes de diversa consideración.
El Gobierno español cifró inicialmente en 50 000 las personas que habían accedido de forma irregular a la ciudad autónoma, mientras que el Ejecutivo ceutí elevó esa estimación hasta las 60 000. La cifra de llegadas, sin embargo, podría ser superior, atendiendo a esa cifra de 50 000 retornados a Marruecos, ya que, obviamente, no todos han regresado.
Cierre total de bares y supermercados
A lo largo de las últimas horas, miles de personas han emprendido el camino de regreso hacia Marruecos. Entre los motivos figuran el acuerdo alcanzado entre España y Marruecos para proceder a las repatriaciones, pero también la imposibilidad de cubrir necesidades básicas en Ceuta, donde el cierre generalizado de comercios, supermercados y bares ha dificultado el acceso a comida y agua.
Varios migrantes han explicado que su intención es regresar temporalmente a la localidad marroquí de Castillejos para alimentarse, descansar y recuperar fuerzas antes de intentar cruzar de nuevo a España. Algunos sostienen que el dispositivo policial en la frontera sigue siendo insuficiente y creen que tendrán nuevas oportunidades para acceder a Ceuta.
Migrantes en las calles Castillejos (Marruecos). Foto: EFE
La intención de intentarlo de nuevo
Mohamed, un menor de 15 años procedente de Fez, ha asegurado que llegó el sábado y que durante tres días no recibió comida. "Tenemos sueños que cumplir y mucho talento, pero Marruecos no nos quiere allí", ha afirmado. Su intención, como la de otros jóvenes, es volver a Castillejos, reponer fuerzas e intentar nuevamente el cruce con la esperanza de ser acogido en el Centro de Estancia Temporal de Inmigrantes (CETI).
También Ahmed y Youssef, de 20 y 21 años y procedentes de Chauen, han explicado que decidieron desplazarse a la frontera tras ver en Instagram que era fácil cruzar hacia España. Ambos aseguran que no actuaron alentados por mafias y atribuyen su decisión a la falta de oportunidades laborales en Marruecos. "En Marruecos no hay trabajo o los salarios son bajos. Gano 3000 dirhams al mes, unos 280 euros", ha señalado Youssef, quien también prevé volver a intentarlo tras comer y descansar.
Otros migrantes, como Ashraf, de 32 años y natural de Ifrán, afirman que su estrategia consiste en permanecer en Ceuta hasta que disminuya el número de personas llegadas, con la esperanza de encontrar trabajo o desplazarse posteriormente a la Península. Ashraf critica la "estrategia de la Policía" pidiendo a los comercios que cierren para obligar a los migrantes a volver a territorio marroquí, y también carga contra sus compatriotas residentes en la Ciudad Autónoma por no ayudarles y, en algunas ocasiones, hasta agredirles "con cuchillos".
En su opinión, la gente sale en masa de Marruecos por las condiciones de vida, aunque cree que lo ocurrido es "una decisión política". "Si Marruecos quiere, por la frontera no pasa ni un mosquito", ha ironizado, añadiendo que esas críticas no las hace en su país porque por protestar le puede cae "una pena de 20 años a cada uno".
Varios migrantes descansan en una rotonda en Castillejos (Marruecos). Foto: EFE
La mayoría de entre 18 y 35 años
Mientras tanto, agentes de la Policía Nacional, de la Policía Local y efectivos militares continúan recorriendo distintos puntos de la ciudad para informar a los migrantes que permanecen en Ceuta de que deben regresar a Marruecos. La mayoría son jóvenes marroquíes, varones, de entre 18 y 35 años que deambulan por diferentes barrios.
Por su parte, la Guardia Civil y el Grupo de Regulares número 54 del Ejército mantienen un dispositivo permanente en la playa del Tarajal para impedir nuevas entradas por mar. La ciudad continúa prácticamente paralizada desde el punto de vista comercial, con la mayoría de los establecimientos cerrados ante la inseguridad percibida por los vecinos tras la llegada masiva de migrantes.