Los nuevos impuestos gravarán el 1,2 % de ventas energéticas y el 4,8 % del margen bancario
Este jueves PSOE y Unidas Podemos han presentado una proposición de ley para regular los impuestos de las compañías eléctricas y la banca. El nuevo impuesto gravará con un 1,2 % sus ventas a las grandes empresas energéticas, y el de la banca aplicará un tipo del 4,8 % sobre sus comisiones e intereses netos.
El impuesto de las energéticas estará dirigido a empresas eléctricas, gasistas y petroleras que facturaron más de 1000 millones de euros en 2019.
De acuerdo a ese texto, las nuevas prestaciones afectarán a los resultados de los ejercicios 2022 y 2023, que se abonarán en el mes de septiembre del año siguiente, con un pago a cuenta del 50 % del total que se abonará en febrero.
Los pagos no podrán deducirse en el impuesto de sociedades, ni repercutirse al cliente. El incumplimiento podría suponer sanciones por el 150 % del importe repercutido.
Con estos impuestos el Gobierno de Sánchez pretende recaudar 7000 millones de euros en dos años para ayudar a sufragar el coste de las medidas para paliar los efectos de la guerra en Ucrania.
La medida tendrá un carácter temporal y extraordinario.