El 0,1% de la población más rica contamina tanto como la mitad de la humanidad
Las 8 millones de personas más ricas del planeta generan más emisiones de carbono que las 3.500 millones más pobres. Es una de las conclusiones a la que ha llegado Oxfam Intermón en su informe 'Destroy & Rebuild' (en castellano, 'Destruir y Reconstruir'), que señala a estas como responsables de 1,9 millones muertes humanas relacionadas con el calor. El informe cuantifica los daños en 53.000 millones de dólares (casi 44.600 millones de euros) para 2050.
“Quienes menos han contribuido a la crisis climática están perdiendo sus hogares mientras los superricos hacen negocio de la recuperación”, denuncia la responsable de Justicia Climática de Oxfam Intermón, Sofía del Valle.
La ONG ha combinado datos sobre desigualdad en las emisiones de carbono con modelos avanzados de atribución. De ahí, ha concluido que la aportación del 0,1% más rico a las olas de calor extremas es 400 veces superior a la mitad más pobre de la humanidad. Si se amplía el análisis al 1% más rico, se concluye que esta franja poblacional es responsable del 20% del calentamiento global desde 1990.
El estudio señala a los aviones privados de este grupo poblacional, que emiten “en dos segundos” tanto como una persona de la mitad más pobre de la humanidad en todo un año.
Invertir en el caos generado
Oxfam ha pedido poner fin a la “especulación con las catástrofes climáticas”, al identificar a 217 empresas que se dedican, por un lado, a contribuir a la crisis climática, y por el otro lado, a hacer negocio con la preparación, recuperación y reconstrucción frente a catástrofes.
"Los superricos están contaminando el planeta y el resto sufrimos las consecuencias. Se benefician de la contaminación y se benefician del desastre", ha lamentado Del Valle.
Oxfam ha reclamado a los gobiernos que “hagan pagar” a los que más contaminan, para que reduzcan “de forma significativa y rápida” sus emisiones de carbono. Propone impuestos sobre patrimonio y renta, así como sobre artículos de lujo que generan emisiones, como aviones privados. Además, solicita un impuesto permanente a empresas de combustibles fósiles.