Las elecciones en Israel ponen a prueba el liderazgo de Netanyahu
Los colegios electorales de Israel han abierto para elegir a los miembros de la 26.ª Knesset, el Parlamento israelí, y decidir si el primer ministro, Benjamín Netanyahu, continúa en el poder tras una legislatura marcada por los ataques de Hamás del 7 de octubre de 2023, la ofensiva contra Gaza y sucesivas escaladas militares en Oriente Medio.
Unos 7,3 millones de personas tienen derecho a voto en una jornada en la que los colegios permanecerán abiertos hasta las 22:00 horas. En total, se han habilitado 12.018 centros electorales en todo el país, incluidos los asentamientos israelíes en la Cisjordania ocupada, según la Comisión Electoral Central.
Un total de 38 partidos concurren a las elecciones, aunque las previsiones apuntan a que solo 11 superarán el umbral del 3,25 % de los votos necesario para obtener representación parlamentaria. Las encuestas dibujan una contienda muy ajustada y anticipan dificultades para que cualquiera de los dos grandes bloques alcance por sí solo la mayoría necesaria para formar Gobierno.
La oposición aventaja al bloque de Netanyahu
Los últimos sondeos publicados por las principales cadenas de televisión israelíes sitúan al bloque opositor liderado por el exjefe del Ejército Gadi Eisenkot en una posición más favorable que el del primer ministro. Las encuestas le atribuyen entre 52 y 56 escaños, frente a los 50 que obtendría el bloque de Netanyahu, cifras que dejarían a ambos lejos de los 61 escaños necesarios para alcanzar la mayoría parlamentaria.
En este escenario, el respaldo de los partidos árabes podría resultar decisivo para la investidura de un nuevo Gobierno. Las formaciones árabes obtendrían entre 14 y 16 escaños, según los sondeos, aunque su apoyo a la oposición no está garantizado.
El bloque de Eisenkot, líder del partido de centro-derecha Yashar!, agrupa a distintas formaciones opositoras, entre ellas Beyajad, de Naftali Bennett y Yair Lapid; Israel Beitenu, de Avigdor Lieberman; y Los Demócratas, de Yair Golan.
Netanyahu, por su parte, concurre al frente del Likud, respaldado por partidos judíos ultraortodoxos y formaciones ultranacionalistas. Entre las figuras más destacadas de su actual Gobierno se encuentran el ministro de Finanzas, Bezalel Smotrich, y el ministro de Seguridad Nacional, Itamar Ben Gvir.
La guerra y la crisis política marcan la campaña
Los comicios llegan después de una legislatura convulsa, que comenzó con multitudinarias protestas contra la reforma judicial impulsada por Netanyahu y quedó profundamente marcada por los ataques de Hamás del 7 de octubre de 2023, la toma de rehenes y la posterior ofensiva israelí contra Gaza.
A ese escenario se han sumado las escaladas militares con Líbano e Irán, que han elevado la tensión regional durante los últimos años. Las elecciones servirán para medir el respaldo social al actual Gobierno tras este periodo de conflictos y polarización política.
La votación también permitirá evaluar la participación de la población árabe de Israel, que representa aproximadamente el 20 % de los habitantes del país y en torno al 17 % del electorado. Este sector de la población, formado por palestinos con ciudadanía israelí y sus descendientes, tiene derecho a votar, a diferencia de la población palestina de Jerusalén Este ocupado.
Los primeros resultados, tras el cierre de los colegios
La Comisión Electoral Central ha advertido de que durante la jornada podrían circular rumores y contenidos engañosos en internet, por lo que ha pedido a la ciudadanía que compruebe la procedencia de las informaciones antes de compartirlas.
Aunque la votación general se celebra este martes, los miembros de las misiones diplomáticas israelíes en el extranjero votaron el 15 de octubre y los militares en activo comenzaron a hacerlo el día 21.
Los israelíes residentes en el extranjero no pueden votar a distancia. Por ello, la iniciativa Fly&Vote, impulsada por la organización estadounidense AID Coalition, calcula que al menos 67.000 personas han regresado al país para participar en las elecciones, principalmente desde Europa y Estados Unidos.
Las primeras encuestas a pie de urna se esperan en torno al cierre de los colegios electorales. Estos datos ofrecerán una primera orientación sobre el resultado, aunque la composición definitiva del Parlamento y las negociaciones para formar Gobierno determinarán si Netanyahu logra mantenerse en el cargo o si la oposición consigue relevarlo.