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Intereses contrapuestos en la reunión entre Obama y Merkel

Merkel va a Washington a defender sus propios intereses, pero también es la portavoz de los gobiernos europeos que tienen miedo a una guerra con Rusia.

La reunión que van a mantener en Washington hoy Obama y Merkel va ser muy importante para el destino de Ucrania.

Estados Unidos y sus principales aliados europeos, como Reino Unido, Polonia y las repúblicas bálticas, son partidarios de aumentar la presión sobre Putin. Incluso están dispuestos a suministrar armamento al Gobierno de Ucrania para que pueda defenderse mejor de los rebeldes prorrusos, que ya reciben armas desde Rusia. Y también quieren incrementar las sanciones económicas contra empresas rusas, incluyendo las petroleras y los bancos.

Alemania, en cambio, no ve claro ni lo de las armas ni lo de las sanciones. Teme que, si Ucrania recibe armamento moderno y en gran cantidad, la guerra no va a terminar, sino que se va a prolongar. Y es una guerra en Europa, que amenaza por tanto a la estabilidad de todo el continente. Y lo de las sanciones no les conviene a las empresas alemanas, que exportan mucho a Rusia.

Merkel va a Washington a defender sus propios intereses, pero también es la portavoz de los gobiernos europeos que tienen miedo a una guerra con Rusia. Merkel, junto con el francés Hollande, ha apostado todo a la reunión de Minsk del miércoles, en la que ambos se reunirán con Putin y con el presidente ucraniano Poroshenko. Así que le pedirá a Obama que le ayude a conseguir que esa reunión sea un éxito, pero ya veremos: en Washington están muy celosos con este protagonismo diplomático de Alemania y da la impresión de que sus intereses son otros.

Al fin y al cabo, a los americanos el frente de la guerra de Ucrania les queda muy lejos. A los alemanes, por el contrario, demasiado cerca.

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