Cientos de miles de desplazados en el Líbano, por los bombardeos de Israel
Desde el comienzo de la oleada de ataques y bombardeos de Israel al Líbano hace diez días, con la detonación simultánea y masiva de aparatos electrónicos, son miles y miles las familias que huyen del sur de Líbano y de su capital, Beirut.
Según un informe presentado este viernes por Save the Children, hasta 140 000 niños y niñas figuran entre los cerca de 400 000 desplazados registrados desde el comienzo de los ataques.
La organización no gubernamental afirma que muchos de los menores llegan a los refugios mostrando graves signos de angustia a causa del impacto de la ofensiva sobre sus vidas. "Los niños y las niñas nos dicen que tienen la sensación de que el peligro está en todas partes y que nunca pueden estar a salvo. Cada sonido fuerte les sobresalta", ha dicho la directora de Save the Children en Líbano, Jennifer Moorehead.
Durante esta semana, la ONG ha distribuido colchones, mantas, almohadas, agua y otros artículos de primera necesidad a a casi 5000 personas en 30 refugios en todo el país, incluidos el norte, el sur, la zona del valle de la Becá y el Monte Líbano.
Moorehead ha instado "a todas las partes" a que "rebajen inmediatamente las tensiones" y a cumplir y hacer cumplir el Derecho Internacional Humanitario. "Esto debe ocurrir ahora para evitar más sufrimiento a los niños, las niñas y sus familias", ha zanjado.
La Oficina de Coordinación de Ayuda Humanitaria de la ONU en Líbano ha proporcionado hoy otro dato: Los desplazados internos por la violencia armada supera ya, de largo, los 200 000. A las 110 000 personas desplazadas que se registraron hasta el lunes, tras la primera ola de violencia con las explosiones de buscas y walkie-talkies, se les suma las 118 000 que han dejado sus hogares desde el lunes.
Según ha explicado el representante de dicha oficina, Imran Riza, se han establecido 500 albergues para recibir a unos 80.000 desplazados, de los cuales 300 se encuentran en colegios públicos.
Ha señalado que ahora mismo, uno de los problemas más urgentes es la atención a los heridos, ya que el sistema sanitario había llegado ya a un punto próximo al colapso tras las explosiones de los dispositivos, que causaron miles de heridos.