Bulgaria abandona desde hoy su moneda nacional, el lev, para adoptar el euro
Bulgaria se ha convertido en el vigésimo primer miembro de la zona euro, un paso histórico para el país más pobre de la Unión Europea (UE) que llega en un contexto marcado por una profunda crisis política interna.
19 años después de su entrada en la Unión Europea (UE), Bulgaria abandona oficialmente este 1 de enero su moneda nacional, el lev, para adoptar el euro, en una transición que afecta a 6,3 millones de personas.
El cambio se produce con un Gobierno interino, tras la dimisión del Ejecutivo hace tres semanas, sin presupuesto aprobado y con la perspectiva de celebrar las octavas elecciones anticipadas en cinco años a finales de marzo.
Durante todo enero, los búlgaros podrán pagar tanto en levas como en euros, aunque en el cambio se devolverá solamente la nueva moneda.
Desde el 1 de enero hasta el 30 de junio, los bancos del país balcánico cambiarán billetes y monedas de levas a euros sin comisiones y al tipo de cambio fijo de 1 euro por 1,95583 levas.