Nepal, una semana después: más de 1250 los muertos y 4200 desaparecidos
Las autoridades de Nepal elevan este jueves a más de 1250 el número de muertos por las inundaciones registradas hace algo más de una semana en el norte del país, en la frontera con China. Al mismo tiempo, señalan que más de 4200 personas siguen desaparecidas.
En concreto, la Autoridad Nacional para la Reducción y Gestión del Riesgo de Desastres (NDRRMA, por sus siglas en inglés) y la Policía nepalí informan de que han recuperado 1252 cuerpos, incluidos 355 en Chitwan, uno de los epicentros de las labores de búsqueda y rescate.
Asimismo, cifran en 4216 los desaparecidos, entre los que figuran 583 extranjeros, incluidos dos españoles, y alrededor de 900 trabajadores de proyectos hidroeléctricos en la zona afectada por la riada. Por otra parte, 11 993 personas han sido rescatadas, incluidos 273 extranjeros, mientras que 5135 han recibido tratamiento médico.
A las cifras se suman al menos 21 muertos y alrededor de 550 desaparecidos en territorio chino, entre ellos 261 ciudadanos extranjeros, según las autoridades del país asiático, así como tres cadáveres recuperados en India.
Pruebas de sangre
Según el último informe de la NDRRMA, solo 95 de los más de 1200 cuerpos recuperados han podido ser entregados a sus familias.
Por ello, la Policía de Nepal solicita este jueves muestras de sangre y perfiles de ADN a los miles de familiares que aún tratan de identificar a sus seres queridos, más de una semana después de la devastadora riada que arrasó poblaciones enteras en el norte y centro del país.
Acceso a agua potable
El Fondo de Naciones Unidas para la Infancia (UNICEF) ha alertado de que al menos 22 000 niños necesitan con urgencia agua potable, saneamiento y apoyo en materia de higiene, ante los daños sufridos por los sistemas de abastecimiento en los distritos afectados.
Según la representante del organismo en el país asiático, Alice Akunga, las familias se enfrentan a enormes dificultades para mantener una higiene segura y, en estas condiciones, el riesgo de contraer enfermedades transmitidas por el agua "aumenta rápidamente”.
En este contexto, UNICEF colabora con el envío de suministros de agua, saneamiento e higiene para unas 19 000 personas en Rasuwa y Nuwakoty, aunque también considera necesario reparar y reconstruir las infraestructuras de saneamiento dañadas en la zona.
La riada, descrita por observadores locales como “la mayor de la que se tiene memoria”, provocó, según los informes, una crecida del agua de entre 15 y 18 metros por encima del nivel habitual del río, y devastó asentamientos a lo largo de un tramo de 72 kilómetros del río Trishuli.