TSJPV
Guardar
Quitar de mi lista

Seis candidatos compiten por la presidencia del TSJPV

Las y los candidatos son Garbiñe Biurrun, María Mercedes Guerrero, Edorta Josu Etxarandio, Antonio García, Ignacio Subijana y Luis Ángel Garrido.
Imagen de archivo de la jueza Garbiñe Biurrun.
Imagen de archivo de la jueza Garbiñe Biurrun. Imagen obtenida de un vídeo de ETB

La presidenta provisional del Tribunal Superior del País Vasco (TSJPV) y presidenta de la Sala de lo Social de ese tribunal, Garbiñe Biurrun, se enfrenta a otros cinco magistrados que han presentado su candidatura para cubrir la vacante que dejó Juan Luis Ibarra, tras su jubilación.

Según ha informado el Consejo General del Poder Judicial, un total de seis candidatos aspiran a presidir el Tribunal Superior de Justicia del País Vasco, entre quienes figura otra mujer además de Biurrun: la presidenta de la Audiencia Provincial de Álava, María Mercedes Guerrero.

Junto a ellas, cuatro hombres aspiran a ese cargo: Edorta Josu Etxarandio, magistrado de la Audiencia Provincial de Navarra; Antonio García, magistrado de la Sala Civil y Penal del TSJPV; Ignacio Subijana, presidente la Audiencia Provincial de Gipuzkoa; y Luis Ángel Garrido, presidente de la Sala de lo Contencioso-Administrativo del TSJPV.

El procedimiento para la designación de la Presidencia del TSJPV, se ha visto retrasado por la paralización que conllevó el estado de alarma y la suspensión de los plazos administrativos que conllevaba.

Los candidatos tienen que presentar sus currículos, así como un proyecto para el cargo que aspiran asumir y defender su candidatura ante el CGPJ que, posteriormente, elaborará una terna entre los aspirantes seleccionados antes de resolver.

Te puede interesar

vitoria-crimen-machista-efe
18:00 - 20:00
EN DIRECTO
Hace  min.

El crimen que cambió el protocolo de la Ertzaintza ante el quebrantamiento de órdenes de alejamiento

Maialen Mazón figuraba como víctima de "riesgo extremo" en el sistema estatal de seguimiento de casos de violencia de género, VioGen, pero la Ertzaintza rebajó su calificación a "riesgo bajo". El caso Maialen sirvió para que la Ertzaintza asumiera la orden de detener siempre a quien incumple la orden de alejamiento por mucho que la víctima consienta el acercamiento.

Cargar más
Publicidad
X