El grupo encargado de desarrollar en Euskadi el programa piloto Barnahus se reúne en Vitoria-Gasteiz
El grupo de trabajo encargado de desarrollar en Euskadi el programa piloto Barnahus ha realizado este viernes su quinta reunión, y el encuentro ha tenido lugar, por primera vez, en el local de Vitoria-Gasteiz que acogerá el servicio. Barnahus o 'Casa de la Infancia' en islandés, es un modelo de atención integral a menores víctimas de violencia sexual.
Este nuevo espacio permitirá acoger, bajo un mismo techo, todos los sistemas, servicios y agentes implicados en un caso o sospecha de abuso sexual infantil.
La consejera de Igualdad, Justicia y Políticas Sociales del Gobierno Vasco, Beatriz Artolazabal, ha presidido la reunión. Asimismo, han participado en la cita el diputado general de Álava, Ramiro Gónzalez, y el alcalde de Vitoria-Gasteiz, Gorka Urtaran, a quienes Artolazabal ha agradecido que "sumen hoy sus pasos a esta etapa del camino".
El grupo motor del programa piloto Barnahus trabaja desde finales de 2021 para adaptar el modelo islandés a la realidad de Euskadi y elaborar los protocolos de actuación coordinada entre los diferentes sistemas implicados: Servicios Sociales, Salud, Educación, Justicia y Seguridad.
Beatriz Artolazabal ha explicado que ya se está trabajando en el acondicionamiento del espacio, ubicado en una zona residencial, bien conectado y accesible para todas las personas. Ha añadido que contará "con una decoración adecuada y adaptable a los diferentes perfiles o edades; con profesionales especializados en victimología infantil".
Todo ello permitirá, en opinión de Artolazabal, "ofrecer a las víctimas y a sus familias una atención integral que, con la obtención de un único, detallado y completo testimonio, evitará la revictimización del niño, niña o adolescente".
Datos de violencia sexual en Euskadi
Según algunos estudios de carácter internacional, entre el 10 % y el 20 % de los menores pueden haber sufrido violencia sexual, lo que supondría en palabras de Beatriz Artolazabal, que habría en Euskadi entre 2000 y 4000 menores que han sufrido algún tipo de violencia sexual a lo largo de su vida.