INVESTIGACIÓN
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Una bacteria congelada hace 5.000 años, resistente a diez antibióticos y con potencial para nuevos fármacos

La cepa, aislada en una cueva de hielo de Rumanía, plantea un doble escenario: puede agravar la resistencia antimicrobiana si se libera, pero también abrir la puerta a innovaciones biotecnológicas.
(Foto de ARCHIVO)

Bacterias infectadas por fagos. Los puntos muestran la replicación del fago.



REMITIDA / HANDOUT por UNIVERSIDAD DE SOUTHAMPTON

Fotografía remitida a medios de comunicación exclusivamente para ilustrar la noticia a la que hace referencia la imagen, y citando la procedencia de la imagen en la firma

28/7/2025
Imagen de una bacteria. Foto: Southampton University

Una investigación publicada en la revista Frontiers in Microbiology ha analizado la cepa bacteriana Psychrobacter SC65A.3, aislada en la cueva de cueva de Scarisoara (Rumanía) y conservada en hielo desde hace unos 5.000 años. El estudio revela que es resistente a diez clases de antibióticos de uso común, entre ellos la rifampicina, la vancomicina o la ciprofloxacina.

El equipo científico perforó un núcleo de hielo de 25 metros en la zona conocida como la Gran Sala, que recoge una línea temporal de hasta 13.000 años, y secuenció el genoma de la cepa hallada. La bacteria porta más de cien genes relacionados con la resistencia a antibióticos y mostró resistencia frente a 28 fármacos distintos empleados en terapias orales e inyectables.

Según la investigadora de la Academia Rumana Cristina Purcarea, firmante del trabajo, si el deshielo liberara estos microbios, sus genes podrían transferirse a bacterias actuales y agravar el problema global de la resistencia antimicrobiana. De hecho, es la primera vez que se detecta en una cepa del género Psychrobacter resistencia a antibióticos como el trimetoprim, la clindamicina o el metronidazol, utilizados en infecciones urinarias, pulmonares, cutáneas, sanguíneas o del sistema reproductivo.

Sin embargo, el hallazgo también abre una vía prometedora. La cepa puede inhibir el crecimiento de varias superbacterias resistentes y presenta una notable actividad enzimática con potencial biotecnológico. En su genoma, los investigadores han identificado casi 600 genes con funciones aún desconocidas y once genes con capacidad potencial para eliminar o frenar el crecimiento de bacterias, hongos y virus.

Las cuevas de hielo constituyen entornos ricos en diversidad microbiana poco explorada. El perfil de SC65A.3 sugiere que los microorganismos adaptados al frío pueden actuar como reservorios naturales de genes de resistencia, lo que aporta nuevas claves sobre cómo estos mecanismos evolucionan y se propagan en la naturaleza.

Purcarea ha subrayado que estas bacterias antiguas son esenciales para la ciencia y la medicina, pero ha insistido en la necesidad de manipularlas con extremas medidas de seguridad para evitar riesgos de propagación incontrolada.

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