Este verano ha sido muy seco y el más cálido desde 1970 en Euskadi
Este último verano ha sido el más cálido desde, al menos, 1970, con temperaturas medias 3,2 °C por encima del promedio del periodo normal 1991-2020. Así lo ha asegurado la Agencia Vasca de Meteorología, Euskalmet, que ha explicado que esta temporada estival ha sido extremadamente cálida y muy seca en términos generales.
Junio, julio y agosto han registrado temperaturas muy superiores a lo habitual. Los dos primeros fueron extremadamente cálidos, con anomalías de 3,7 °C y 3,6 °C, respectivamente, y ambos se situaron como los meses de junio y julio más calurosos desde que existen registros.
Agosto también fue muy cálido, con una anomalía de 2,4 °C, siendo el segundo agosto más cálido, tan solo por detrás del de 2003.
Olas de calor
La época estival ha estado caracterizada por un elevado número de días de calor. En junio destacó especialmente el episodio registrado entre los días 21 y 27, el más largo documentado para un mes de junio y el segundo más intenso para cualquier época del año desde, al menos, 1970.
Durante este episodio se superaron ampliamente los 40 °C en numerosos puntos de la vertiente cantábrica y se encadenaron noches tropicales e incluso tórridas en varias estaciones.
El 24 de junio fue una de las jornadas más destacadas del verano, y la segunda más calurosa desde al menos 1970. La mitad de las estaciones de la red de Euskalmet superó el umbral de los 40 °C, con valores que llegaron hasta los 44 °C en Sodupe-Cadagua y Zizurkil.
En julio también predominaron las jornadas muy cálidas, con una ola de calor de larga duración durante la primera quincena, entre los días 5 y 12, que en la vertiente mediterránea se prolongó hasta el día 15.
Durante este episodio se superaron de nuevo los 40 °C en puntos del interior de la vertiente cantábrica y de la vertiente mediterránea.
Agosto fue, en comparación, un mes más tranquilo, aunque también muy cálido. El episodio más relevante se produjo entre los días 12 y 13, extendiéndose hasta el 14 en Rioja Alavesa, con anomalías de 8-9 °C o más. El 13 fue el más caluroso del mes, con máximas que superaron los 40 °C en el suroeste de Álava.
Pocas precipitaciones
En cuanto a la precipitación, el verano ha sido muy seco en general, con una clara diferencia entre el litoral, más cerca de los valores normales, y el interior, donde el déficit ha sido más acusado y en algunas comarcas el verano ha sido extremadamente seco. La Llanada Alavesa, las Estribaciones del Gorbea, los Valles Alaveses y el Goierri se encuentran entre las zonas con mayor déficit de lluvias.
Los acumulados más elevados se han localizado en el nordeste de Gipuzkoa y cerca de la costa de Bizkaia, con tres estaciones por encima de los 200 l/m²: Añarbe (226), Oleta (208) y Ereñozu (204,4).
Sin embargo, en más de dos tercios de las estaciones los acumulados no han alcanzado los 100 l/m². Los valores más bajos se han registrado en Álava, con Espejo (11,7), Nanclares (13,3), Zambrana (23), Salvatierra (23,4) y Abetxuko (24,9).
El número de días de lluvia ha sido muy inferior al habitual, especialmente en el oeste y en el sur, donde ha disminuido en más de la mitad.
A lo largo del verano se han contabilizado cinco días con acumulados muy abundantes, superiores a 30 mm: el 28 de junio, el 25 de julio y los días 9, 20 y 23 de agosto. Entre ellos destacan tres jornadas con acumulados superiores a los 60 mm: el 28 de junio y los días 9 y 23 de agosto.
Los episodios de precipitación más significativos estuvieron asociados a tormentas en días puntuales.
Tres alarmas rojas por altas temperaturas
En cuanto a los avisos meteorológicos, en verano se emitieron 3 alarmas rojas por temperaturas altas extremas; 22 alertas naranjas (9 por temperaturas altas extremas, 6 por temperaturas altas persistentes y 7 por riesgo de incendios forestales) y 75 avisos amarillos (14 por precipitaciones intensas, 31 por temperaturas altas extremas, 15 por temperaturas altas persistentes y 15 por riesgo de incendios forestales).