Muere la artista japonesa Yayoi Kusama a los 97 años
La artista japonesa Yayoi Kusama, conocida por sus coloridos diseños de lunares y patrones repetitivos, ha fallecido a los 97 años, según una publicación en su página web este jueves.
La artista murió el 14 de agosto en un Hospital de Tokio, según recoge la publicación, que no da más información sobre las causas del fallecimiento.
Kusama "siguió pintando hasta sus últimos días, sin dejar nunca el pincel, y continuó explorando el amor eterno y el alma inmortal", asegura el texto.
La japonesa, figura clave de la psicodelia, fue una de las artistas más relevantes del último siglo, expuso en museos de todo el mundo y recibió multitud de galardones, como la Orden de las Artes y las Letras de Japón o la Orden de Cultura japonesa.
En 2006 se convirtió en la primera mujer en obtener el Praemium Imperiale de la Asociación de Arte de Japón, uno de los premios internacionales de arte más prestigiosos del mundo.
Al margen del arte y la literatura, Kusama fue la responsable de diseñar en 2012 el exterior del edificio corporativo de Louis Vuitton en Nueva York como obra colaborativa.
Protagonista en el Guggenheim
El Guggenheim acogió en 2023 la exposición ''Yayoi Kusama: Desde 1945 hasta hoy''. Esta exposición sobre el trabajo de la veterana artista japonesa se pudo visitar varios meses, de junio a octubre.
Dicha exposición ofrece un recorrido por la trayectoria artística y vital de Kusama, explorando las cuestiones existenciales que han marcado su obra durante más de siete décadas. A través de pinturas, dibujos, esculturas, instalaciones y documentos de sus performances, la muestra aborda seis grandes temas (Infinito, Acumulación, Conectividad radical, Lo biocósmico, Muerte y La energía de la vida) que reflejan su particular visión del universo, la identidad y la existencia humana.
Entre las instituciones que han acogido sus exposiciones, figuran también el Bienal de Venecia, el MoMa de Nueva York, el Museo Nacional de Arte Moderno de Tokio, el Museo de Arte Contemporáneo de Sídney (Australia), el Tate Modern de Londres, el Museo Nacional Centro de Arte Reina Sofía de Madrid o el Centro Pompidou de París.
Un modo de superviviencia y terapia
Nacida en la ciudad de Matsumoto el 22 de marzo de 1929, Kusama comenzó a pintar sobre los 10 años, usando como motivo la repetición obsesiva de lunares y patrones como redes y arcos, que plasmó en acuarelas, pastel y óleos.
Desde temprano su estilo estuvo caracterizado por una tendencia orientada al arte pop, la 'performance', lo contemporáneo, abstracto y feminista con un estilo marcadamente vanguardista.
En 1990 se internó voluntariamente en una institución mental, desde donde siguió produciendo obras en diversos formatos.
"A lo largo de una vida extraordinaria dedicada por entero a la creación artística, Kusama desarrolló una carrera aclamada internacionalmente como artista de vanguardia pionera, cuya práctica creativa abarcó las artes visuales, la representación, la ficción y la poesía", detalló su página web.
Concebida en el seno de una familia acomodada de comerciantes, Kusama padeció alucinaciones y un trastorno obsesivo compulsivo con tendencias suicidas desde la niñez, una etapa en la confesó en múltiples ocasiones haber sufrido abusos físicos y psicológicos por parte de su madre, que destruía sus obras y la obligaba, por ejemplo, a hacer de espía contra su padre infiel.
La japonesa usó este cóctel para alimentar su arte, al que se aferró como un modo de superviviencia y terapia, y convirtió a los lunares y tonos vibrantes en exponente de la psicodelia global.