El fiscal general Álvaro García Ortiz declara hoy en el Supremo por la presunta filtración sobre la pareja de Ayuso
El fiscal general del Estado, Álvaro García Ortiz, afronta este miércoles su declaración como acusado en el juicio por revelación de secretos que se sigue contra él en el Tribunal Supremo. Será su primera intervención extensa desde el inicio del proceso, en el que se le atribuye la filtración de un correo electrónico relacionado con la pareja de la presidenta madrileña, Isabel Díaz Ayuso.
García Ortiz ya negó de forma tajante haber filtrado o haber ordenado divulgar información reservada cuando declaró ante el juez instructor en enero, y reiteró su negativa el primer día de juicio, al responder con un “no” a la pregunta de si se consideraba responsable de los delitos que se le imputan.
Su declaración llega después de una jornada en la que once agentes de la Unidad Central Operativa (UCO) de la Guardia Civil expusieron los pormenores de la investigación, incluido el registro practicado el pasado 30 de octubre en los despachos del fiscal general y de la fiscal jefe provincial, a quien el Supremo dejó finalmente fuera del procedimiento.
El tribunal conocerá hoy también los detalles sobre el volcado de los dispositivos incautados y las conclusiones de la UCO, que apuntan a una “participación preeminente” de García Ortiz en los hechos que habrían derivado en la filtración investigada. Las defensas prevén interrogarlo de forma exhaustiva.
El fiscal general se enfrenta a peticiones de entre cuatro y seis años de prisión y hasta doce de inhabilitación por parte de las acusaciones popular y particular. Además de negar haber filtrado el correo del 2 de febrero de 2024, García Ortiz ha asumido la autoría de la nota de prensa que la Fiscalía difundió para aclarar informaciones sobre el supuesto pacto fiscal entre el abogado de la pareja de Ayuso y el Ministerio Público.
Está previsto que también deba responder a preguntas sobre el borrado de sus dispositivos y de su cuenta de correo, una acción que justificó por las amenazas que recibía. En su declaración anterior, explicó que elimina “de manera regular” toda la información de sus terminales porque contienen datos “ultrasensibles” y lo hace, aseguró, por “imposición legal”.