El diésel y la gasolina se han encarecido en torno a un 32 % en la CAV desde el inicio de la guerra en Irán
Las tensiones geopolíticas surgidas desde el inicio de la guerra en Irán (el pasado 28 de febrero) han disparado el precio del diésel y de la gasolina, que según datos oficiales recogidos por ORAIN, se han encarecido un 36,2 % y un 28,4 %, respectivamente (impuestos incluidos). La subida del precio de ambos carburantes ronda el 32 %.
Tal como se aprecia en el gráfico interactivo que acompaña esta noticia, las diferentes rebajas fiscales aplicadas por el ejecutivo central —la primera en marzo; la segunda, en julio, y dos más, a principios de agosto y septiembre— han tenido un impacto limitado en el tiempo, ya que el mercado se ha recuperado rápidamente.
El primer paquete de medidas para mitigar los efectos de la guerra estuvo vigente del 22 de marzo al 30 de junio. Supuso la reducción del 21 al 10 % del IVA de los carburantes y la rebaja del impuesto de hidrocarburos hasta el mínimo permitido en la Unión Europea (UE), lo que evitó que el incremento del precio de venta del diésel (del 29,9 %) fuese proporcional al encarecimiento del gasóleo antes de impuestos.
Evolución en verano
Posteriormente, en julio, el ejecutivo de Sánchez aprobó un segundo decreto ley en el que desaparecía la rebaja del IVA, pero que mantenía una reducción del impuesto sobre hidrocarburos.
Este impuesto se vio rebajado en 15 céntimos por litro en julio y al acabar el mes el precio del gasóleo en las estaciones de servicio vascas había subido un 23,6 % desde el inicio de la guerra en Irán (hasta 1,811 euros/litro). En el caso de la gasolina 95 octanos, el encarecimiento fue del 13,7 % (hasta 1,703 euros/litro).
En agosto, se redujo el descuento fiscal hasta los 10 céntimos el litro, lo que se tradujo en un encarecimiento para el consumidor del 28,1 % en el precio del gasóleo desde el 28 de febrero al 31 de agosto (desde los 1,46 euros/litro hasta 1,885 euros/ litro). El precio de la gasolina se incrementó un 17,9 %.
Este paquete de medidas está previsto que llegue a su fin el 30 de septiembre, aunque el continuo encarecimiento tanto del gasóleo como de la gasolina podría provocar que el Gobierno español anuncie nuevas ayudas para octubre.