Los kurdos no se rinden ante el Estado Islámico
Los yihadistas atacan a los kurdos porque se han convertido en el principal obstáculo para el califato del Estado Islámico en territorio de Siria e Irak.
Los yihadistas derrotaron hace dos años a los ejércitos de Siria y de Irak y consiguieron controlar un territorio amplio en torno a la ciudad siria de Raqqa y la ciudad iraquí de Mosul, pero resulta que en esas mismas zonas viven los kurdos.
El Estado Islámico quiere montar un califato con una sociedad religiosa y dominada por los árabes. Los kurdos ni son árabes ni quieren una sociedad regida por el Corán.
Acostumbrados a luchar por su supervivencia, los kurdos no se han rendido y han plantado cara al también llamado Daesh. En los últimos meses, tanto los kurdos de Siria como los de Irak han conseguido victorias frente a los yihadistas, que han perdido mucho territorio. Y, además, los kurdos cuentan con el apoyo de Estados Unidos, que les ayuda con entrenadores militares y con bombardeos contra las posiciones yihadistas.
En estos momentos, los kurdos son la principal esperanza para una derrota definitiva del califato. Y por eso los yihadistas asesinan a los civiles kurdos como venganza. El ataque de Gaziantep es ya el tercero que hacen contra los civiles kurdos en Turquía, todos ellos con muchas víctimas.