De Venezuela a Curazao, EE.UU. y Noruega: la odisea de Machado por el Premio Nobel de Paz
El viaje a Oslo de la opositora venezolana y Premio Nobel de la Paz María Corina Machado fue una odisea que comenzó el martes con la salida de su país por vía marítima hacia Curazao, según hipótesis de analistas, y se completó con un largo viaje en avión de casi 9000 kilómetros a la capital noruega, con escala en Estados Unidos.
Durante las últimas semanas se tejieron distintas hipótesis sobre si Machado llegaría a Oslo para recibir el premio, pues la líder opositora no aparecía en público desde enero pasado y burlar la vigilancia del Gobierno de Nicolás Maduro no sería fácil.
Sin embargo, Machado, de 58 años, llegó en la madrugada del jueves a la capital noruega a bordo de un avión privado que, partió desde Miami, la recogió en Curazao, una de las islas de los Países Bajos en el mar Caribe, situada solo 65 kilómetros de la costa de Venezuela, para hacer después una escala técnica en Maine (EE.UU) y desde allí, dirigirse ya a Oslo, donde llegó el jueves.
En la madrugada del jueves en Noruega, Machado se reencontró en el balcón del Grand Hotel de Oslo con sus familiares, amigos, aliados políticos de varios países y decenas de venezolanos que la esperaron durante horas a la intemperie para recibir su saludo y festejar el Premio Nobel de la Paz.
Machado destacó en un vídeo difundido por la cadena pública noruega que su presencia en Oslo era "un milagro", recalcando que "hay muchas mujeres y hombres venezolanos que han arriesgado sus vidas para que yo pueda estar aquí esta noche con ustedes".