El G7 y la UE llaman a abrir el estrecho de Ormuz y “mitigar las causas del conflicto" en los socios de la región
En la reunión también han participado representantes de Arabia Saudí, India, Brasil y Corea del Sur. Foto: Gobierno de Francia
Los países del G7 y la Unión Europea, en una reunión entre los ministros de Exteriores, han hecho un llamamiento a abrir de nuevo el estrecho de Ormuz. Los actores occidentales, en el marco de la guerra de Estados Unidos e Israel contra Irán, también han exigido el cese "inmediato" de los ataques contra la población y la infraestructura civiles, en un texto firmado igualmente por EE. UU., parte activa del conflicto.
"Reafirmamos la absoluta necesidad de restablecer de forma permanente la navegación libre y segura en el estrecho de Ormuz, de conformidad con la resolución 2817 del Consejo de Seguridad de Naciones Unidas y el derecho del mar", han señalado en una declaración los ministros de Exteriores de Alemania, Canadá, Estados Unidos, Francia, Italia, Japón y Reino Unido, así como la Alta Representante de la UE para Política Exterior, Kaja Kallas.
Los países del G7 y la UE han hecho hincapié en la "importancia de mitigar las consecuencias del conflicto para los socios regionales, las poblaciones civiles y la infraestructura crítica, así como en la necesidad de coordinar los esfuerzos de ayuda humanitaria".
"Exigimos el cese inmediato de los ataques contra la población civil y la infraestructura”, han expresado en una declaración firmada también por Marco Rubio, secretario de Estado de la potencia norteamericana, que hoy mismo ha llevado a cabo junto con Israel ataques contra complejos nucleares en Irán. “No existe justificación alguna para atacar deliberadamente a civiles en conflictos armados ni para atacar instalaciones diplomáticas", han añadido .
De la misma forma, han tratado los "beneficios de formar alianzas diversas, coordinar esfuerzos y apoyar iniciativas, en particular para mitigar las crisis económicas mundiales que tienen un impacto directo" en la ciudadanía y las "interrupciones que afectan a las cadenas de suministro económicas, energéticas, comerciales y de fertilizantes".
Desde el comienzo de la ofensiva israelí-estadounidense, Irán mantiene bloqueado el estrecho de Ormuz, por donde pasan a diario buques que portan la mayor cantidad de petróleo y gas transportado por mar, una medida de presión que ha hecho encarecer el precio de la energía.