El inodoro de Artemis II, primer imprevisto que ha puesto a prueba la misión lunar
La misión Artemis II ha continuado su curso hacia la órbita lunar tras superar un contratiempo tan inesperado como cotidiano: un problema con el inodoro a bordo de la nave Orión. La incidencia fue detectada poco después del despegue, cuando una luz de advertencia alertó a la tripulación.
Según informó la NASA, el fallo estaba relacionado con el controlador del sistema de gestión de residuos, un dispositivo clave en esta misión. El diagnóstico inicial apuntaba a un inconveniente técnico cuya resolución podría prolongarse durante varias horas.
El incidente cobra especial relevancia al tratarse de la primera misión al espacio profundo que incorpora un inodoro plenamente funcional. A diferencia de las históricas misiones del programa Apolo, en las que los astronautas debían utilizar bolsas para sus necesidades.
El denominado Sistema Universal de Gestión de Residuos está integrado en la cápsula con un diseño adaptado a la microgravedad, situado en el suelo junto a la escotilla. Este avance forma parte de los esfuerzos por hacer más habitables los viajes espaciales de larga duración.
Horas después del incidente, la agencia confirmó que la tripulación logró restablecer el funcionamiento normal del sistema.
Artemis II, que tiene una duración estimada de diez días, busca marcar el regreso de la humanidad a la órbita lunar más de medio siglo después de Apolo 17.