El poder de las tecnológicas
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¿Qué es el manifiesto futurista Palantir y por qué se habla de tecnofascismo?

La tecnológica con sede en Silicon Valley ha sintetizado en 22 puntos la visión de tecno-oligarcas como Peter Thiel y Alex Karp sobre la democracia. Reclaman servicio militar obligatorio y hablan de una disuasión militar no basada en las armas atómicas, sino en la IA. Algunos críticos ven una propuesta de tecnofascismo.

Alex Karp, actual director ejecutivo de Palantir

“El servicio nacional (militar) debería ser un deber universal. Como sociedad, deberíamos considerar seriamente alejarnos de un ejército completamente voluntario y solo librar la próxima guerra si todos comparten el riesgo y el costo”. La proclama no ha salido del programa electoral de un partido político, sino que se corresponde, de manera literal, con el punto número 6 del manifiesto para una República Tecnológica de la compañía Palantir Technologies. Y el revuelo que ha causado tiene que ver, precisamente, con la tremenda influencia de esta tecnológica y de los ejecutivos que la dirigen.

Palantir es una empresa hija del modelo Silicon Valley.  Tiene su sede en Palo Alto, en el extremo norte de Valle del Silicio, y entre sus cinco fundadores figuran dos de los tecno-oligarcas más conocidos: Peter Thiel, cofundador de PayPal junto a Elon Musk, y Alex Karp, actual director ejecutivo de la tecnológica.

Palantir se ha especializado en el desarrollo de plataformas de análisis de datos e inteligencia artificial para gobiernos y grandes organizaciones. Es especialmente conocido por su trabajo en defensa, seguridad e inteligencia con agencias gubernamentales, aunque también opera en sectores como salud, energía y finanzas, mediante productos como Gotham, Foundry y AIP.

La ambición de Thiel y Karp

Desde un punto de visto sociopolítico, no obstante, lo trascendental es la voraz voluntad de influencia global de sus ejecutivos, que creen en la tecnología como un medio para moldear el mundo y acumular poder, sorteando los controles democráticos.

Peter Thiel no ha sido excesivamente sutil a la hora de expresar su visión: “La idea básica es que nunca podríamos ganar una elección… porque éramos una minoría pequeña. Pero tal vez podríamos cambiar realmente el mundo de manera unilateral, sin tener que convencer constantemente a gente que nunca estará de acuerdo contigo, mediante un medio tecnológico”. Sus ideas básicas están sintetizadas en el ensayo ‘De cero a uno. Cómo inventar el futuro’.

En lo que se refiere al manifiesto Palantir, no obstante, la obra de referencia es ‘The Technological Republic’, escrito por Alex Karp y Nicholas W. Zamiska, también ejecutivo de la empresa. De hecho, el manifiesto Palantir es una síntesis de las ideas principales de este ensayo, que aboga por una alianza más estrecha entre Silicon Valley y el Gobierno de Estados Unidos para recuperar su influencia global y frenar la “decadencia occidental”.

El manifiesto

En sus 22 puntos, el manifiesto en cuestión aboga por el servicio militar obligatorio, un poder duro “construido sobre el software” que garantice la “prevalencia de las sociedades libres”, un mayor compromiso de las tecnológicas con el rearme de Estados Unidos o una disuasión militar, no basada en las armas atómicas, sino en la IA.

Aunque las reflexiones de Karp no cuestionan abiertamente la democracia, como sí ha hecho Thiel públicamente, sus posicionamientos defienden un elitismo tecnológico, una militarización de Silicon Valley, una sublimación del papel histórico de Estados Unidos y una visión de la democracia, subordinada a la competencia geopolítica, que han causado un gran revuelo.

Mark Coeckelbergh, profesor en la Universidad de Viena, viene analizando los peligros que el creciente poder de las grandes tecnológicas puede tener para la democracia, y ha calificado el manifiesto como “un ejemplo perfecto de tecnofascismo”.

En su opinión, el manifiesto es trascendental por quién lo ha divulgado: una empresa con cientos de contratos con la administración que busca una “acumulación de poder” en torno a los “magnates tecnológicos”.

“Hobbes sostenía la visión pesimista de que, sin un orden autoritario, los seres humanos no logran convivir. Crean desorden, caos. Justificaba la autoridad estatal absoluta argumentando que esta puede restaurar el orden. Un Leviatán que gobierna sobre la gente. La respuesta de Palantir al caos a nivel global es similar. El mensaje a sus clientes es: asegúrense de ser los ganadores, dominen, entonces se restaurará el orden y ustedes tendrán el control. Olvídense del multilateralismo; conviértanse en los más fuertes e impongan su orden a todos los demás”, ha señalado.

El escritor Diego Fonseca, mientras, ha señalado que el manifiesto ha propiciado la “rara ocasión” de ver cómo un sistema se quita la máscara para “anunciar sus objetivos ideológicos”

En opinión de Fonseca, la tesis se basa en la idea de que “la civilización ha caído”: “Occidente se ha vuelto complaciente. Solo una recuperación del poder duro puede evitar el colapso”.

En un momento en el que los negocios de Silicon Valley se han multiplicado, gracias a la Administración de Donald Trump, Palantir vendría a decir “vamos a construir un mundo nuevo”. “Estamos siendo informados, no invitados a participar en nada”, concluye.

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