El Ministerio de Cultura no estará mañana en el Patronato 2016
El Ministerio de Cultura no podrá participar mañana, por problemas de agenda, en la reunión extraordinaria que celebrará el Patronato de la Fundación 2016 tras la dimisión de Itziar Nogeras como directora general del proyecto de la Capital Europea.
La representante del Ministerio de Cultura, María Teresa Lizaranzu, tiene compromisos "internacionales" y no podrá acudir a esa reunión, han informado fuentes del departamento de José Ignacio Wert, que no desean que esta ausencia se interprete en estos momentos como "un feo o un desaire".
Han precisado que, aunque Lizaranzu es patrona de la Fundación, no tiene la posibilidad de delegar en otro representante del Ministerio, por lo que planteó un aplazamiento de la reunión, pero no ha sido factible.
El Ministerio de Cultura, que integra la Fundación junto al Ayuntamiento de San Sebastián, la Diputación de Gipuzkoa y el Gobierno Vasco, espera que en este encuentro de urgencia "sólo se aborden las decisiones necesarias para asegurar el funcionamiento transitorio" de San Sebastián 2016 y ninguna otra de calado.
Las fuentes del departamento de Wert han rehusado pronunciarse sobre las manifestaciones realizadas hoy por Nogeras, que ha aludido a "la utilización de Donostia 2016 como elemento de batalla política".
Te puede interesar
La Ertzaintza identifica a una veintena de aficionados "radicales" de la Real, Alaves y Celta en San Sebastián
Controles en Biriatu por el partido entre la Real Sociedad y el Olympique de Lyon
Huelga general en Iparralde contra el encarecimiento de la vida
ErNE denuncia una agresión a dos policías municipales de Tolosa, heridos de gravedad durante una intervención
Condenan a un hombre a siete años de prisión por violar a una menor de 14 años mientras dormía
Zupiria: "La Ertzaintza y la Policía Municipal de San Sebastián ya han tomado las medidas oportunas de cara al partido de hoy"
La Behobia-San Sebastián provocará el domingo cambios en el tráfico, aparcamientos y transporte
La vivienda y la economía centran las preocupaciones de los vascos ante unas elecciones generales que consideran decisivas