La vivienda y la economía centran las preocupaciones de los vascos ante unas elecciones generales que consideran decisivas
La vivienda se mantiene como el principal problema de Euskadi para la ciudadanía, según el último Sociómetro Vasco, elaborado por el Gabinete de Prospección Sociológica del Gobierno Vasco a partir de una encuesta a casi 3.500 personas entre el 20 y el 23 de octubre. Un 72% de las personas encuestadas la menciona entre las tres principales preocupaciones del país, muy por delante del mercado laboral, señalado por el 40%, y de la sanidad, que alcanza el 22%.
La preocupación por el acceso a la vivienda también tiene un reflejo directo en la vida cotidiana. Es uno de los principales problemas personales, junto con las dificultades económicas, el empleo y la atención sanitaria. En el ámbito individual, los problemas económicos son citados por el 27%, la vivienda por el 26%, el mercado laboral por el 21% y la sanidad por el 20%.
La delincuencia y la inseguridad ciudadana ocupan un lugar secundario, aunque su presencia ha ido disminuyendo entre los problemas identificados por la población. Un 16% las señala la delincuencia como uno de los principales problemas de Euskadi (5 % menos que en la encuesta anterior), mientras que la inmigración y las cuestiones relacionadas con ella son mencionadas por el 13% (2 % menos).
En comparación con el conjunto del Estado español, Euskadi presenta un perfil de preocupaciones diferente. La vivienda y el mercado laboral tienen mayor peso en aquí, mientras que la inmigración preocupa menos: un 13% frente al 26% estatal. También es menor la inquietud por la situación política y los conflictos entre partidos, que apenas son mencionados por el 7% en Euskadi, frente al 53% registrado en el conjunto del Estado.
Elecciones generales
La valoración de la situación política también marca diferencias entre Euskadi y España. Mientras que el 60% considera buena o muy buena la situación política vasca, la percepción sobre la española es mucho más negativa: únicamente el 17% la valora positivamente, frente a un 40% que la califica como mala o muy mala. Esta distancia se refleja también en la confianza institucional, con un mayor respaldo al Gobierno Vasco (72%) que al Ejecutivo español (30%).
Con este escenario de fondo, las elecciones generales del próximo 29 de noviembre son consideradas importantes por una amplia mayoría. El 60% las califica de muy importantes y otro 22% de bastante importantes, frente a un 18% que les concede poca o ninguna relevancia.
Defensa de los intereses de Euskadi
A la hora de decidir el voto, el principal criterio será la capacidad de cada candidatura para conseguir mejoras para Euskadi, una prioridad señalada por el 43% de los encuestados. Otro 27% dará más importancia a evitar que gane un partido contrario a su ideología, mientras que el 10% priorizará la formación política y un 8% la capacidad de influir en la investidura del presidente del Gobierno español. El candidato o candidata queda en un segundo plano, con un 4%.
En cuanto a la defensa de los intereses vascos en el Congreso, el PNV aparece como la formación mejor situada, con un 29% de las menciones, seguido de EH Bildu, con un 25%. Un 27% no señala a ningún partido, lo que evidencia que una parte importante de la ciudadanía no identifica una opción que represente adecuadamente sus intereses en Madrid.
Valoración de partidos y líderes
Las simpatías hacia los partidos vascos sitúan al PNV en primera posición, con una nota media de 5,1 sobre 10, seguido de EH Bildu (4,7) y el PSE-EE (4,4). Sumar obtiene un 3,6, el PP un 2 y Vox se queda en el 1.
Entre los dirigentes políticos, el lehendakari Imanol Pradales obtiene la mejor valoración, con una nota media de 5,6 sobre 10 y un 57% de aprobación. Le sigue el líder de EH Bildu, Pello Otxandiano, con un 5,4, aunque su aprobación se sitúa en el 32%. El secretario general del PSE-EE, Eneko Andueza, recibe un 4,3; el presidente del PP vasco, Javier de Andrés, un 2,6; Amaia Martínez, de Vox, un 3, y Jon Hernández, de Sumar, un 4,1. Pradales y Otxandiano son, además, los dirigentes mejor puntuados, aunque el primero cuenta con un nivel de conocimiento público notablemente superior: el 79%, frente al 47% del líder de EH Bildu.
En cuanto a los líderes políticos estatales, Pedro Sánchez es el mejor valorado, con una puntuación media de 4,6 sobre 10. Le siguen Ada Colau, con 3,9, e Irene Montero, con 3,3. Alberto Núñez Feijóo obtiene un 2,2 y Santiago Abascal cierra la clasificación con un 1,3.
Pese a la importancia que la ciudadanía concede a la próxima cita electoral, el estudio también constata una profunda desconfianza hacia las organizaciones políticas. Solo el 13% de los vascos afirma confiar en los partidos, el porcentaje más bajo de todas las instituciones analizadas, por detrás incluso del Congreso de los Diputados (20%).
Confianza en las instituciones
La universidad encabeza con claridad la clasificación de confianza en las instituciones y organizaciones analizadas por el Sociómetro Vasco. Un 81% de la ciudadanía afirma que tiende a confiar en ella, nueve puntos por encima del Gobierno Vasco (72%). También obtienen resultados destacados las diputaciones (67%), el Parlamento Vasco (63%) y los ayuntamientos (61%). Las ONG y las empresas comparten un 53% de confianza, mientras que los sindicatos alcanzan el 46%.
En la parte baja de la clasificación aparecen los bancos, con un 28%; los medios de comunicación y la Iglesia católica, ambos con un 29%, y la monarquía española, también con un 28%. La confianza en el Gobierno de España se sitúa en el 30%, mientras que el Congreso de los Diputados obtiene un 20%. Los partidos políticos cierran la relación con apenas un 13%, el dato más bajo de todos los recogidos en el estudio.